Marinabella

Principal Arriba A Islas Virgenes y Cuba Desde Canada a Miami Mexico y Cuba A Cuba con los Garcia Viaje a Cuba con Jauregui A Bahamas A Cuba con Abel Bahamas 2005 Primer viaje a Europa Tercer Cruce Atlántico Viaje a Grecia 2007

19 de Mayo de 2006. El Capitán. en vísperas de partir para el Yacht Club at Aventura para alistar a Marinabella con el habitual avituallamiento de bebidas, aperitivos y provisiones, se reunió con sus más dilectos amigos en Clo Clo. Estuvieron presentes otros compañeros de navegación como el Subcapitán Guillermo Jauregui que lucía orgulloso su bien ganada camiseta de Subcapitán, como el Chango Da Rocha que acompañó al Capitán en un rápido viaje a Bahamas, Eduardo Corach cuya experiencia en el Marinabella se limita a un paseo a Key West. Estuvieron también presentes otros distinguidos aspirantes a navegantes como Santiago Diaz Ortiz, que ofició de Liutenient of the Watch en una memorable ceremonia de bautismo del Grog, Tono Federico, Guillermo Ezcurra, Gabriel Binstein, Alberto Pisano, Alberto García Lema (navegante costero, nunca renuncia a la vista de la costa), José Luis di Lorenzo que obsequió al capitán con un gorro que usará a bordo, Ernesto Viñes, Panchi Garzón Funes, Alejandro Peyrou, que instó al capitán a usar su imaginación en los relatos de bitácora, Ver fotos de la despedida en Clo Clo en Fotos. Fotos del cruce del charco

Hasta la vista, buenos amigos, nos veremos con los relatos más extraordinarios a la vuelta .

28 de Mayo. Salimos de La Habana luego de que Nino llegó en un auto y se aproximó al muelle donde habíamos atracado, es decir el habitual para los despachos marítimos de los barcos que llegan a Cuba. Los inspectores estaban en el muelle deseosos de abordarnos pero les dijimos que esperaran a que subiera un nuevo miembro de la tripulación, porque abrigábamos la secreta esperanza de que no dejaran partir sin inspeccionarnos ya que solamente estaríamos en el muelle, sin bajar a tierra por el tiempo necesario para que Nino abordara. Cuando Nino llegó intenté limitar los recaudos administrativos pero como respondieron con un argumento contundente: Cómo voy a dejarlo embarcar en una nave que no ha llegado?. Debí entonces contener mi natural impaciencia y admitir la entrada de los inspectores. El primero, como siempre, fue el médico que es también inspector de bromatología. Era un negro muy cordial que no nos abrió la heladera como sucede naturalmente porque entendía que los alimentos eran para consumo abordo y que no pretendíamos introducir ninguna peste a Cuba. Nos preguntó sobre nuestro estado de salud y le respondimos: Bien   gracias, porque no queríamos abundar sobre la complejidad y diversidad de nuestros achaques, muchos propios de la edad y otros de una excesivamente prolongada estadía en tierra, que nos alejó por un tiempo de la benéfica influencia de las aguas, origen de la vida y por lo tanto del propio hombre, pues dejamos la historia de Adán y Eva y el paraíso terrenal para el folklore de los niños.

Luego del médico tuvimos la visita del inspector de aduana, una agraciada morena de 21 años que sólo tenía un mes de funciones y estaba atemorizada por lo que parecía ser una de sus primeras inspecciones. En efecto, antes de los hechos del 11 de Septiembre entraban a Cuba entre unos cinco y ocho barcos por día, la mayor parte norteamericanos que escabullían las normas de la Ley Helms Barton, para entregarse a las delicias de las mujeres cubanas que por unos pocos dólares y a veces por una pastilla de jabón, un esmalte de uñas o una lata de atún les permitían acceder a las delicias del sexo tropical. Jóvenes y física y espiritualmente sanas las jineteras cubanas y aún las que no lo son, pero que acceden ocasionalmente al sexo, como consecuencia de un conocimiento efímero, son realmente una de las bellezas naturales de Cuba. Ahora bien, jaqueados por la presión derivada del autoritarismo surgido en Estados Unidos luego del 11 de septiembre los hombres norteamericanos prefieren las costosas y largamente amortizadas prostitutas de las ciudades turísticas americanas a las más jóvenes y deliciosas cubanas. El cuidado del pellejo se impone al disfrute del sexo. Tampoco los que usualmente ingresaban a Cuba para disfrutar de la pesca se han escabullido. De un habitual número de 50 pretendientes a enganchar el Big Fish, en el torneo de la aguja Hemingway sólo 4 extranjeros se registraron este año. Pesa más el temor de la confiscación del barco y una multa de cien mil dólares que el placer de mostrar una foto con un gran marlin y un par de mojitos en la mano para celebrar el Big Fish.

Por ello, los inspectores de todo tipo esperan ansiosos que llegue un desprevenido barco para desparramar todas las habilidades de su oficio.

Esta agraciada morena, era pues muy novel en estas artes y temió tan siquiera aceptar una coca cola, pues imaginaba que podía ser un acto de corrupción. También nos dijo que no podíamos desembarcar los juguetes que fueron de Marina, ni la ropa de ella que su crecimiento hacía descartar. Nuestra bella inspectora llevaba un anillo de alianza matrimonial en el índice y le pregunté que significaba y me dijo que estaba soltera y que tenía solo 21 años . Esta niña inspectora se consideraba muy joven para casarse o comprometerse. Soportó las pullas del resto de los inspectores, que más avezados aceptaron los tragos, y también los piropos nuestros (le dije que si estaba soltera para el próximo viaje me casaría con ella) lo que rompió un poco el hielo. Pese a ello abrió cada cajón. e hizo entrar al perro lo que confundió a nuestro Jefe de Máquinas que en un momento sintió: ¨"Néstor siéntese" con voz de orden, lo que le pareció era el principio de un exhaustivo interrogatorio acerca de donde guardaba los cigarros cubanos o las botellas de ron de la isla que pensaba exportar ilegalmente o los paquetes de heroína que intentaba introducir a la isla. Sin embargo la orden era para el perro, que se llamaba Néstor como nuestro Jefe de Máquinas.

A pesar de perros, noveles inspectores, y de los otros, la gestión siguió su curso, aunque muy acelerada y amable al punto que aceptaron pagáramos el derecho de visa en dólares y no en convertibles cubanos.  Los trámites de ingreso se hicieron al mismo tiempo que los de despacho, por lo que en tres horas, todo un record para Cuba, estábamos despegados del muelle y rumbo a Bermuda. Antes de partir nos inspectores más veteranos se ofrecieron a bajar la "basura" que no era otra cosa que los juguetes y la ropa que, bienvenido sea, disfrutarían ahora los niños cubanos.

29 de mayo. Cuando salimos de La Habana, nos desviamos de la ruta directa que era el NE, para tomar un rumbo N a fin de ponernos en el centro de la corriente del golfo antes de virar hacia el Estrecho de la Florida. Una vez en el centro del Gulf Stream, pudimos agregar casi tres nudos a nuestra velocidad de crucero de ocho a ocho y medio nudos. Alcanzamos entre 11,5 y 12,5 nudos una velocidad supersónica para nuestro lento pero eficiente trawler, lo que proyectado a todo el viaje hacía que de seguir ese ritmo de marcha nos encontraríamos en Bermuda el jueves por la noche. Sabíamos que no era así pues el aumento de la marejada o el cambio de corriente al norte de la Great  Bahama nos haría perder velocidad, pero era una forma de imaginar un crucero apacible y rápido.

Cuando llegamos a las aguas de la Florida, más precisamente en Key Biscayne, nos sorprendió la enorme cantidad de barcos que estaban paseando o pescando. Ocurre que era feriado, con un  día de sol y mar absolutamente planchado, lo  que lo tornaba ideal para la navegación costera. Nino llamó por el móvil a un primo suyo, que es un médico con residencia en Key Biscayne, quien estaba a punto de salir en barco por lo que nos indicó que se encontraría con nosotros en el mar. Tiene un Hatteras 2000 de 50 pies y mucho más rápido que el nuestro por lo que en media hora nos encontraría. Así fue y Nino y su primo -a quien no veía hace cinco años- se encontraron de borda a borda hasta que Nino no pudo más y se arrojó al agua trepando por la popa al Hatteras. Debo señalar que pudo más la ansiedad del encuentro que la presencia de un enorme tiburón que se había aproximado antes a nuestro barco mostrando su gigantesca aleta a menos de dos metros de nuestra borda. Nino y su primo festejaron  el encuentro con unos tragos y a los quince minutos ya saltaba al barco nuevamente para integrar nuestra tripulación otra vez. Desde ese punto de encuentro seguimos avanzando a rápida marcha por la corriente del Golfo.

30 de mayo.  Al mediodía de hoy llevamos recorridas más de 300 millas desde la altura de Key Biscayne, cuando encontramos al primo de Nino. El mar, que estaba calmo, empezó a agitarse un poco, con olas de 3 a 4 pies y un viento de 12 nudos. Ya empieza a corcovear la nave, lo que espero se agrave cuando doblemos al Este luego del archipiélago de Great Bahama para lo que faltan pocas millas.

Retomo la escritura luego de dos horas y ya estamos en rumbo ENE, habiendo dejado la corriente favorable del Golfo que nos agregaba entre 2 y 3 millas.por hora. Pasamos ahora a 7 de velocidad, más un nudo que agrega una corriente suave hacia el Este. Al ritmo de ocho nudos todavía nos restan tres días de navegación y esperamos llegar el sábado 3 de junio temprano por la mañana a Bermuda.

A las 11 de la noche de hoy me desperté por un  gran corcoveo del barco, debido a una ola de través que pegó fuerte por estribor lo que hizo abrir las gavetas del botiquín del baño y se cayeron todos los remedios y enseres de tocador. Las cajas adentro del botiquín también se habían abierto y la cuidadosa forma en que había acomodado los artículos se hizo trizas. Los cepillos de dientes se habían caído al inodoro, junto con los remedios para el mareo. Desordenados en el piso estaban los desodorantes, perfumes, peines junto con cremas para los dolores musculares, Parlodel, laxantes y germicidas. Dejé todo tirado como estaba, excepto las cosas que cayeron en el inodoro que extraje y lavé y me fuí al puente a saber que había pasado. También allí estaba todo por el piso y el viento en el anemómetro marcaba 22 kntos y aunque las olas no se veían por lo negro de la noche el mar parecía estar bastante picado. Néstor me dijo que aparentemente un swell nos había abatido de costado cuando estábamos subiendo la cuesta de una ola de 8 pies. Aunque me tocaba tomar turno recién a las 4.00 AM me quedé acompañándolo en el puente a Néstor hasta las 12 en que tomó la guardia Nino, siguiendo con el mar en parejas condiciones de mal tiempo.

Los pronosticadores de California nos habían predicho buen tiempo con vientos de 5 nudos durante todo el trayecto pero parafraseando a Martí, Marinabella se encuentra muy lejos de California y muy cerca del Triángulo de las Bermudas. Más precisamente estamos pasando ahora por el epicentro del Triángulo, por lo que parecía difícil encontrar tiempo tan clemente como lo anunciaban nuestros metereólogos de California desde sus confortables oficinas de tierra

31 de mayo. Néstor terminó su guardia, anunciándonos que había visto en la pantalla del radar un gran objeto que se aproximaba desde las 12 millas muy rápidamente hacia nosotros. De tanto en tanto desaparecía del radar pero a las pocas millas aparecía más adelante y más grande. La mancha avanzaba rápidamente y Néstor posicionó el radar sobre la señal que indicó un vector muy largo, que evidenciaba una velocidad de por lo menos treinta nudos. Casi enseguida la señal de la mancha y del vector desapareció como si se hubiera puesto una pantalla antiradar al indicar que lo habíamos detectado. Al poco tiempo, cuando el mar se había calmado la mancha apareció nuevamente, esta vez a una milla y siempre en rumbo a nosotros. Las comunicaciones por radio no dieron resultado y Néstor dudó en cambiar el rumbo o no, pero finalmente puso el automático y viró casi 30 grados a babor. Sin embargo, la mancha, que ahora era visible permanentemente viró hacia nuestro lado. A unos 100 metros ya se divisó la estructura que era de un submarino. Empezaron a hacerle señales con luces intermitentes pero Néstor no interpretó el Morse o hacían señales desconocidas para los códigos internacionales. Néstor dirigió un haz de luz hacia la nave que ahora estaba a 50 metros y vio que el hombre con la señal se introducía nuevamente por la escotilla adentro del submarino, nave que luego desapareció sin que lo volviéramos a ver.

Al término de este relato los tripulantes nos reunimos para hacer una evaluación de los hechos. Surgieron distintas hipótesis, desde las más crédulas hasta las más desconfiadas, la interpretación de la adecuada queda a cargo del lector.

1. Que la versión es adecuada y que desde hace un tiempo submarinos de los Estados Unidos navegan las aguas del epicentro del Triángulo de las Bermudas para descubrir si es cierto que por una falla en la corteza del fondo oceánico se producen desde allí una emanación de gases que emergen a la superficie y cambian su densidad haciendo menos compacta la masa de agua, por lo que en mal tiempo, como en el nos encontrábamos una ola cruzada puede arrojar el barco a un punto poco denso y hundirlo rápidamente. Como no contestamos por la radio las señales eran para que detallaran nuestra experiencia en el epicentro del Triángulo, pero al advertir que navegábamos normalmente optaron por retirarse para no denunciar su presencia, pues estas investigaciones se hacen con sigilo para no infundir el pánico entre los que se dirigen a Bermuda, lo que conspiraría con la promoción  de la  isla especialmente para las regatas que vienen de New York.

2. Que Néstor está un poco gagá y especialmente cuando toma algún trago, lo que no es frecuente en él ve cosas que en realidad no existen.

3. Que llama la atención que Néstor no hubiera advertido al resto de la tripulación para que observaran el fenómeno lo que da pábulo a dos interpretaciones: a) que Néstor se durmió en guardia y fué todo un sueño b) Que en realidad el hecho insistió y que le exigieron reserva, por lo que no nos llamó para preservar el secreto que le habían impuesto.

4. Que la versión es cierta pero que en realidad se trata de la visión fantasmal del submarino ruso Pancrovia que desapareció misteriosamente durante la guerra fría en aguas del Triángulo, episodio que la ex URSS prefirió ignorar,y que desde entonces varios navegantes han mencionado haber advertido en días de mar gruesa haciendo señales, pero  que nunca pudieron acercarse tanto como Marinabella.

1 de junio. Sigue el mal tiempo y comenzó a llover con fuerza. Al NE apareció primero en la pantalla y luego en visión directa un objeto que parece un bloque de dos cubos separados que navega lentamente. Néstor posicionó el radar y muestra que está nueve millas de nosotros sin mostrar vector que indique movimiento..

1o de junio por la tarde.

Empezó a mejorar rápidamente el tiempo a medida que nos alejamos de un centro de baja presión y nos acercamos a dos centros de alta presión. Como es sabido, los centros de baja presión son receptores de vientos. Nuestro barómetro indica 1020 con una aclaración al lado para los legos que dice FAIR y sigue subiendo lentamente por lo que esperamos mejor tiempo aún para mañana. Los informes que nos mandan diariamiente los metereólogos de California indican también que Bermuda tendrá por lo menos por tres días un tiempo inmejorable, con olas no mayores a los dos pies. Para Guillermo, que leerá este mail, le parecerá sorprendente al memorar el día que entramos en St. George con vientos de 40 knots y olas de 6 metros y fuimos los últimos en entrar a puerto, pues después de nosotros se cerró.

Para festejar la vuelta a la normalidad, Néstor preparó un chupín de pescado que rociamos con abundante vino francés para estimular nuestra somnolencia en horas de calma, sin los habituales sacudones que dificultan el sueño prolongado, cuando el viento supera los 18 nudos. O en otras palabras, para decirlo en castizo: para dormir la mona compensando las jornadas desapacibles y llegar frescos y saludables, sin ojeras ni barbas crecidas a St. George.

Antes de la comida de las 19.00Pm, el buen tiempo nos permitió hacer unas tareas a bordo, como colocar una cubierta protectora de nylon sobre las alfombras, para que Svitlana encuentre impecable las nuevas alfombras, cambiar lamparitas quemadas y reordenar armarios y heladeras donde el mal tiempo y las sacudidas de costado se impuso sobre el orden que pretendíamos mantener a bordo.

Bermuda fué la primera colonia inglesa, mucho antes que en Africa, Asia y USA, y St. George se fundó primero que Hamilton, por lo que es la ciudad colonial inglesa más vieja de la colonia más vieja. Los dos bares para marineros borrachos que están en el puerto tienen más de 300 años.

Volviendo a nuestra entrega desenfrenada a Baco, debo aclarar que el barco funciona con piloto automático y que en siete días sólo hemos visto un barco y un submarino (versión Néstor), por lo que la guardia que hacemos turnándonos cada cuatro horas se ha convertido en una formalidad. Siempre permanece en negro la pantalla del radar colocada para una distancia de captura de señales de 48 millas. Estamos solos, absolutamente solos en el océano, por lo que los riesgos de colisión son inexistentes. Guillermo, que leerá este relato corroborará esta aseveración pues una vez que salimos de la corriente del Golfo desaparecieron todos los barcos y ello ocurre en esta ruta por casi 2700 millas. Es decir que hemos recorrido 1100 millas y nos aguardan otras 1600 sin chance de ver, no por acceso óptico, pero ni siquiera por el radar barco alguno. Es que esta ruta no la hacen los barcos comerciales que hacen el trayecto entre América y Europa por otros paralelos más al norte ya que no hacen escalas ni en Bermuda ni en Azores. Para algunos les parecerá raro que tenga esta sensación, pero me encanta estar en absoluta soledad en el mar. No me gustaría que la navegación fuera con dos manos como en el Mar del Norte o en el estrecho de Gibraltar por la enorme cantidad de navíos, o como en ciertas rutas del Caribe. Esta sensación de soledad nos proyecta a los albores de la navegación oceánica, con solo las estrellas como techo y los amaneceres y atardeceres sin escollos, con la plenitud de la belleza de nuestro planeta.

2 de junio. Nos despertamos con el sol después de nuestra buena comida de la víspera. El mar se ha achatado totalmente y sopla una agradable brisa de solo 2 nudos que se convierte en 8 o 9 al contar la velocidad del barco, pero no hay salpicaduras de la espuma de la cresta de las olas y se puede aspirar la frescura del aire marino.  Por ello hemos desconectado el generador que alimenta el aire acondicionado y disfrutamos de la brisa. En efecto, ya a 1000 millas del Caribe la atmósfera no es pesada y agobiante sino fresca y agradable, con cierta carga de salinidad que hace apreciar los maravilloso del aire limpio a 600 u 800 millas de toda fuente de contaminación ambiental. Una carga maravillosa para nuestros pulmones de navegantes.

Como estamos a 20 horas de St. George me apresto a llamar por teléfono a un despachante de combustible local, que ya utilicé en el anterior viaje para que me tenga preparado un camión con 1.800 galones de diesel duty free que cuesta un dólar menos por galón que el que se expande para consumo interno. Como de acuerdo a nuestro sistema de GPS llegaremos a este ritmo a las 3 de la mañana, disminuiré la máquina después de las 7 de la tarde de hoy hora local. para arribar de día pues Bermuda está sembrada de arrecifes. Su bandera, con los colores de la rubia Albión en su esquina superior izquierda, como es  habitual en las colonias británicas, tiene un escudo que muestra un barco hundiéndose en medio de un mar embravecido y que está sostenido por un león que más se asemeja a un monstruo mitológico. Es la furia de los mares que se ensaña habitualmente con Bermuda.  Este es el destino de Bermuda desde los primeros tiempos. En el puerto de St. George hay un símil en escala real del barco  que fue construido por los náufragos de un barco mayor el Sea Venture, comandado por Sir George Somers en una expedición de Bristol a Virginia, que se estrelló en 1609 contra los arrecifes. Los náufragos usaron los desechos del Sea Venture para hacer un barco la tercera parte de tamaño (solo 20 metros pudieron construir con el maderamen arrojado a las costas por la tempestad) para poder ir a su destino de Virginia. Empecinado, buen constructor, pero pésimo navegante Sir George dió su nombre al primer puerto de Bermuda. Con ese barco construido con cajones llegaron a Virginia y hoy su réplica está en el puerto de St. George. Dicen las malas lenguas que en viaje de vuelta privaron de la conducción de la nave al malharado Sir. George.Por lo menos dejó su nombre al puerto. Más afortunado estuvo Juan Bermúdez que puso su nombre a la isla, a pesar de haberla avistado a la distancia, pero más precavido no se animó a recalar en tierra cuando vió la magnitud de los arrecifes. Tantos naufragios hubo en la Isla que los ingleses la llamaron por algún tiempo "Isles of the Devil", pero admitieron más tarde el nombre de su descubridor español a la distancia reconociendo el valor de la prudencia sobre el arrojo.

La obra de Shakespeare "La tempestad" está inspirada en el naufragio del Sea Venture, ya que el sponsor de la obra del vate de Avon  fue el Earl of Southampton, accionista mayoritario de la compañía para la colonización de Virginia que había fletado el barco.

En Bermuda cambia el uso del tiempo por lo que deberemos ajustar nuestros relojes en una hora más.  Estaremos entonces a solo tres horas de la internacional. del meridiano de Greenwich.

Ya estamos preparando las banderas de arribo, aparte de la sanitaria amarilla que hay que desplegar al entrar a puerto. En nuestro caso es un poupurrí de banderas, porque además de la bandera de cortesía de Bermuda (con su barco hundiéndose en los arrecifes), la del Yacht Club de Aventura, pongo la del las Islas Vírgenes Británicas lugar de registro de Marinabella, nuestra celeste y blanca, y la de Cuba de nuestro marinero. Si estuvieran Svitlana y Marina debería agregar las banderas de Ucrania y los Estados Unidos, por lo que el barco parecería la decoración de un corso de carnaval, con rojos, azules, celestes, amarillos y verdes pero que a mi me gusta pues nos da un sentido de internacionalidad, propia de nuestra manera de concebir la proyección en tierra de Marinabella, que se siente a sus anchas en la plenitud del océano.Solo falta la bandera de Boca y del Partido Justicialista para agregar nuestra nota de color a nuestra nave.

A 100 millas de St.George, el motor empezó a ratear a las 2.000 revoluciones y hubo que bajarlo a 1.200 para que sostuviera una marcha continua. Esto era signo inequívoco de que los filtros de gas oil estaban tapados, lo que generalmente sucede luego de grandes sacudidas que mueven el combustible en los tanques sacando oxido y borra de sus paredes. Esta tarea generalmente la hacemos en puerto, pero aprovechando que el mar estaba muy calmo cambiamos el filtro primario y el secundario de combustibles que estaban totalmente tapados. Así ganamos casi dos nudos adicionales de velocidad, pero ello no nos servirá para mucho pues llegaremos al borde de los arrecifes a las 3 de la mañana y yo prefiero entrar por los zigzagueantes canales con las luces del día, especialmente ahora que no puedo emular a Sir George, pues me ganó de mano por trescientos años para bautizar el puerto con motivo de su naufragio.

A las 12 horas paso a la proa para tomar sol, aprovechando la calma que hace que las aguas no salpiquen en esa parte, habitualmente empapada.. Mientras tanto hacemos funcionar el lavarropas para presentarnos a las autoridades de la isla, al entrar a puerto, con aspecto de impecables marinos, habiendo arrojado por la descarga del lavarropas las manchas de grasa y sudor de son habituales en nuestras prendas.

A las siete de la tarde comenzamos a bajar la velocidad del navío a solo 6 nudos para no llegar a St. George entre las sombras de la noche aún más negras por la habitual capa de nubarrones que está permanentemente establilizada tanto sobre Bermuda, como sobre las Azores, por ser los único paños de tierra en la inmensidad del océano.

Aprovechando la lentitud de nuestro desplazamiento abrí la heladera para buscar un poco de hielo, cuando advertí que había acaecido un drama para todo navegante que planea un viaje de un mes. El freezer se había apagado tanto como la heladera. Tenían corriente pues la luz interna aún brillaba, pero el frio había cesado. La caja de helados era una masa de un líquido cremoso. La carne y pescados se habían descogelado y la heladera no enfriaba. Los tripulantes temblaron aterrados pues temían un futuro de fideos secos, arroz y galleta, además de latas de atún durante todo el trayecto. Temí que un motín me obligara a permanecer en Bermuda hasta reparar la heladera, lo que hubiera demorado 4 o 5 días o aún más por si hubiera que esperar algún repuesto de los Estados Unidos. La desesperación del contratiempo nos hizo intentar sacar la heladera para poner manos en el motor, pero todo fue en vano. Está encastrada en el gabinete de madera de la cocina y no se advierte ningún bulón o tornillo que la sujete. Entre los tres, usando la fuerza bruta,  nos aferramos de las dos puerta e intentando hacer fuerza con los pies apoyados en el panel de madera tratamos de extraerla hacia afuera, pero todo fue en vano. La bestia permanecía inmóvil en su sitio. Entonces intentamos descifrar el enigma del desarme. Donde estaba ese bendito tornillo, bulón o pasador que permitiría el acceso a las entrañas de la heladera? Cada uno buscó por donde pudo. Nino era de la teoría que había que buscar por atrás, desarmando el panel de la sala de comando. Nada. Extrayendo el panel, sólo había atrás la columna del extractos de gases del motor. Néstor pensó que podía estar fijada por abajo e insspeccionó el techo de la sala de máquinas. Nada. Yo me tiré al piso pensando que podía el enigma se desvanecería si sacábamos la guardia inferior de la heladera. Cuando me aprestaba a sacar dos bulones que había a cada lado de la bestia, Néstor me interrumpió, pues de esa forma se caerían las dos puertas de la heladera. La abríamos privado de sus brazos, es decir de sus laterales, pero no habríamos llegado al corazón de la fiera, que al ablandar todos nuestros productos se estaba comiendo todos los alimentos por vía de su segura putrefacción. Gran desolación en la tripulación. Surgieron nuevas ideas. Comprar nuevas provisiones en Bermuda. Desechada, teníamos 9 días hacia las Azores y los productos nuevos durarían solo 2 días a lo máximo. Comernos todo lo que había en la heladera de un saque y hacer reservas en nuestros estómagos por los nueve días que faltaban. Desechada pues había 20 kilos de carne y pescado y no entrarían en la capacidad de nuestros estómagos y desbordaría provocando vómitos. El principio de Arquímedes nos habría vencido. Esperar una semana en Bermuda. Desechada a por el Capitán que debe encontrar a su Dulcinea y su niñita Marina que dio su nombre a nuestro barco en la fecha prometida en Marbella. El Capitán resolvió usar su supremo poder autocrático y condenar a la tripulación a porotos, fideos y arroz hasta llegar a Europa. Caras taciturnas en nuestra tripulación anunciaban un clima desapacible y por qué no un motín en los 20 días que nos quedan. Cervezas calientes y porotos hervidos les esperarían a nuestros navegantes por todo el resto del viaje. La desesperación colectiva alumbró una buena idea. Utilizaríamos a la fabricadora de cubos de hielo que está en la popa para explotar integralmente su producción para llevar bolsas de cubitos a una heladera portátil de telgopor, donde amacenaríamos a los alimentos. No llegaríamos al subcero, pero los productos congelados que estaban deshelándose podían durar una semana  entre las bolsas de hielo. La idea se instrumentó de inmediato y los tripulantes trasladaron el hielo de la fabricadora de cubitos a la heladera de telgopor. Esta salida permitió a los tripulantes olvidar a sus estómagos y dedicar la noche al sueño, mientras el Capitán -el único que había ingreasado primero al puerto de St. George-asumió su puesto de comando se ubicándose  desde las 12 de la noche en el puente para controlar el peligroso acceso al puerto.

3 de junio. A las cuatro de la mañana me comuniqué con Radio Bermuda Harbour. Les  dije que en dos horas, con las primeras luces empezaría mi ingreso al canal de acceso al puerto. Me pidieron que les avisara nuevamente al llegar a la boya de recalada para guiarme en el acceso, que es difícil. Exhibiendo mi experiencia como navegante les dije que en el año 2000 había entrado con toda la furia de un temporal de nivel 7 de la escala de Beaufort y que en estas condiciones de calma y viento leve no tendría ningún problema. Al darle mi matrícula del British Register entraron en su computadora donde tenían todos los datos de Marinabella. Me dijeron que no tenían solamente los datos de mi balsa de naufragio y de mi call number. Les di el dato de la balsa que necesitaban controlar para supervisar y velar por mi seguridad en el océano. Les dije que no tenía en se momento mi call, que se refiere al SSB, o sea la radio de onda larga, que es un instrumento que no uso, pues prefiero el teléfono satelital y me comprometí a dárselos antes de partir.

Entramos a puerto sin dificultad alguna. Al llegar a lo que suponía la dársena de acceso a Aduana, un negro con un pantalón y camiseta amarilla me ayudó a amarrar. En ese momento recibí un llamado de Radio Bermuda Harbour diciéndome que ese negro no era personal de Aduana. y que me estaba haciendo ingresar a un espacio reservado para el ferry. Cuando me aprestaba a dejar el lugar, con la sabiduría y sinceridad propia de todo borracho, el negro, que esperaba una propina, me dijo que el ferry no llegaría hasta la una y que podía permanecer allí hasta esa hora. Para no desamarrar y buscar un nuevo lugar le hice caso el negro borracho y no a Radio Bermuda. Por suerte. Pues el muelle de acceso estaba lleno con dos veleros y no tenía lugar allí. Esperé allí durante media hora con dos capitanes que venía uno de Jamaica y el otro de USA. El aduanero me atendío con mucha eficiencia. Ni se molestó en querer controlar el barco, nos dió a los tres permanencia por 20 días, pero le dije que saldría al día siguiente, por lo que emitió al propio tiempo mi orden de salida hacia las Azores.

Cuando volví al barco, los tripulantes habían cambiado filtros y aceite y estaba todo pronto para continuar la navegación, previa carga de combustible. Más aún, Nino había logrado acceder al secreto de la heladera y advirtió que un ventilador que está en el compartimiento de hacer cubitos y que desparrama todo el frío por la heladera se había soltado y las aspas giraban locas sobre su eje. La bestia estaba casi vencida. Sólo teníamos que ir a un representante local de General Electric y comprar la parte. Mientras tanto los alimentos se mantenían frescos en la heladera de Telgopor.

Tomamos un taxi, hicimos algunas compras de filtros e intentamos conseguir la pieza averiada pero todo fue en vano. El sábado inglés es casi un domingo y no había ningún distribuidor abierto.

Antes de salir con el taxi, traté de conseguir un lugar donde expendieran diesel precio Bunker, para lo cual hay que llenar una planillas ante la Aduana lo que permite adquirir el diesel con una reducción de casi 50% sobre el precio de bomba que era de U$S 1,57 por litro. Era un ahorro de casi $ 4.000 sobre una carga de 2.000 galones. Fuí a una gasolinera pero me contestaron que debía volver el lunes. El taxista me llevó a unos depósitos de la Shell, donde me dijeron que si iba a los silos de combustible de la boatyard de Hamilton podían proveerme de Diesel al precio bunker desde un camión. Nos dirigimos allí desplazando el barco hasta el otro extremo de la isla, y en una hora y media llegamos a la dársena del Cable Boat, donde estaba el camión esperando y me llenó los tanques de 6.165 litros de gas oil.

Mientras tanto, oh maravillas de las carencias cubanas que convierte a cada mecánico en un hábil solucionador de problemas, arreglando con alambre las piezas rotas que resulta difícil de obtener por el bloqueo, Nino había golpeado el eje de acero del ventilador con un martillo y le había hecho muescas con una pinza, deformándolo algo, no tanto para que girara descompasadamente pero si lo suficiente para que las aspas acompañaran la rotación del eje. Con una gota de pegamento había completado su gran obra mecánica y a la hora de probar su reparación la prueba de fuego dió resultado: la heladera vencida por la imaginación y esfuerzo con que los cubanos se arreglan para superar sus carencias dejó su rebeldía y empezó a producir cubitos y fríos una vez más. Ningún técnico de los Estados Unidos o de Bermuda se hubiera esforzado tanto para un arreglo. Su recomendación hubiera sido: encarguen por courier al fabricante la parte indicando código de catálogo (que no teníamos) y en una semana tendrán la pieza completa. Gloria a los esforzados hombres y mujeres de Cuba, que ponen todo su ingenio para superar el inicuo bloqueo comercial impuesto a hace más de 40 años! Nino es un digno representante de ese querido pueblo cubano y demuestra el acierto del Capitán de haber hecho un desvío de 400 millas para embarcar a Nino. Nino ha sido ascendido en el acto de simple crew member a Subcapitán por distinguidos méritos en servicio y aquí termina su carrera jerárquica en el Marinabella, pues un ascenso más lo equipararía al Capitán Plumita, algo que éste no puede permitir para asegurar su pleno poder autocrático.

Para terminar con un festejo la solución del problema de la heladera, que no sólo afectaba la adecuada nutrición de la tripulación sino que podía ser la chispa de posibles motines por el descontento de nuestros marineros (Recuérdese los relatos del primer viaje de Colón, donde las quejas por alimentarse solo con grasa salada, guisantes secos y cuero de cerdo estuvo a punto de impedir el descubrimiento de América) resolvimos tomar un taxi e ir a Hamilton a un pub inglés para embriagarnos hasta el punto de que el taxista nos tuviera que arrastrar a su auto, como corresponde a buenos marineros. Comimos una buena cena y la cerveza Sam Adams, que es la más fuerte. El capitán debe confesar que al llegar al muelle trastabillaba y estuvo a punto de caer al agua enredado por unos cabos, si no hubiera sido auxiliado por nuestra maravilla cubana.

Algunas palabras sobre Bermuda, seis años después de mi primer viaje. Más orden que nunca. Césped (Bermuda grass) verde y parejito en todos los jardines. Flores en los arbustos y también de plantas temporales que los isleños incorporar en todas sus primaveras. No hay una fisura en  las paredes todas pintadas de colores pasteles (rosas, celestes, amarillos), No hay basura en las calles, la gente tira hasta el más pequeño envoltorio o una colilla de cigarrillos en los canastos distribuidos estratégicamente  en cada calle. No hay mestizos: 50% blancos y 50% negros. La población sigue ostentando el ingreso por cápita más alto del mundo (o eso dicen ellos) No demasiados free shops como en Bahamas, pero tampoco comercios, que están concentrados en algunos supermercados.

Se festeja hoy el Gombey Parade, una especie de Junkanoo en las Bahamas con ropas coloridas que no dejan libre espacio de piel alguna como en Bahamas. Parecen brujos africanos pero como no hubo habitantes locales, para crear alguna tradición, los habitantes han copiado una especie de vestimenta parecida a la de los brujos africanos, con las que ensayan sus danzas. Los vimos a la distancia, pues nuestra prisa por cargar combustible y superar el problema de la heladera no nos dejaron mucho tiempo para el turismo.

También el día de nuestro ingreso tuvo lugar la manifestación más grande desde la historia de la isla. Doscientos jóvenes manifestaron frente al Parlamento por lo derechos de la comunidad gay. Preguntado por un cronista, de por qué lo hacían ya que no hay discriminación en la isla, contestaron: "Para parecernos al resto del mundo" La ley no consiguió pasar pues la votación estaba muy dividida. El ministro de Sports, Mr. Dale Butler que había comprometido su voto favorables aunque no muy entusiastamente, dijo que había estado "very upset when the motion collapsed while he was in the bathroom." Un militante de los derechos de los gay lo increpó preguntándole por qué había necesitado ir al baño, cuando como miembro informante debía contestar algunas cuestiones. El contestó que al levantarse el archiconservados Mr. Bean que sostiene que los denominados derechos especiales son solamente para pedófilos y asesinos, esperaba un largo discurso, "So I went out for three minutes. When I came back, it was over". En lugar de empezar un largo discurso, seguro del feeling de sus colegas Mr. Bean pidió la votación y las expectativas de la comunidad gay quedaron desplazadas por algún tiempo por las necesidades fisiológicas del ministro de Sport. No es la primera vez que los  intestinos baja porque la verdadera causa de la independencia de Brasil fue la diarrea del emperador portugués.

4 de junio. Salimos del Boatyard de Ireland Isles,  Bermuda hacia St.George y desde allí tomamos el rumbo 094o hacia Horta con viento Sur de 10 knots y olas de dos a tres pies. Cierro la crónica del día pues nos esperan 1800 millas de navegación y espero que no haya hoy demasiadas novedades. La tripulación mantiene su alta moral de trabajo luego de la vital reparación de la heladera.

4 de junio por la tarde (Olímpico Episodio de la Historia....) Iba a cerrar la crónica del día pero ocurrió un acontecimiento que vale la pena destacarse. Pescamos nuestro primer pez, un desprevenido atún a 150 millas de Bermuda. El hecho vale la pena ser mencionado porque después de 1400 millas de navegación no hsbíamos agarrado ni una mojarrita. También porque no es habitual pescar nada en alta mar haciendo trolling  a 10 nudos de velocidad, pero en este caso el ágil atúnido encontró su final en el horno de Marinabella.

También son de destacar dos contingencias. Navegábamos sin generador, solo con el inverter, pero la conexión del microondas y un hornillo eléctrico generaron un alto consumo que debilitó las esforzadas baterías. Justo cuando advertimos que la tensión había pasado de 12 voltios a 10,4 voltios, el piloto automático dijo Basta! y se apagaron algunos instrumentos de navegación, lo más sensibles a la caída de tensión. Al apagarse el piloto automático el barco empezó a girar a lo loco, y los estabilizadores se desconectaron sacudiéndose violentamente con las olas. Restablecimos la situación conectando inmediatamente el generador lo que abasteció a un normal 12-13 voltios las baterías permitiendo el funcionamiento pleno del instrumental de navegación. El segundo percance ocurrió en mi camarote. Sentí un fuerte olor a quemado y la súbita elevación de consumo hizo cortar el circuito eléctrico de mi dormitorio. Tras investigar

un poco, detectamos que el corto circuito se había producido en una línea de pequeñas lucecitas quje bordea el contorno de la cama. Se trató sin duda de un toque femenino del constructor, más propio de un hotel alojamiento que de un barco de pesca, a pesar que le había advertido que no quería un barco de paseo para los week ends en aguas costeras, sino un rudo barco pesquero que pudiera afectar grandes tormentas. Anulamos el circuito de las pequeñas lucecitas tanto rn mi camarote como en el comedor, Sólo quedan en el camarote de proa que es generalmente para invitados que a veces aprecian más los detalles dce terminación que los elementos estructurales de la nave.

5 de junio. Asumo mi guardia a las 4 de la madrugada. Todos saben que soy tempranero y que me encuentro cómodo en el turno de 4 a 8AM. Me conecto con Internet para recibir el informe diario de nuestros metereólogos de California. Hasta el día 10 habrá tiempo bastante apto para la navegación. El día 11 se concentrarán dos centros de baja presión en las Azores, justo cuando estemos próximos s llegar. Veremos si en estos seis días que faltan para el 10 las predicciones se mantienen pues en el caso de que sea así, el 9 por la tarde deberé cambiar de rumbo para  escapar a la tormenta que anticipa olas de 7 metros, casi el segundo piso de una casa de departamento y vientos huracanados. Sin embargo los pronósticos a siete días son muy provisorios, por lo que esperamos que los dos centros de baja presión que vienen desplazándose desde Groenlandia se orienten hacia otro lado o se disipen.

Hemos hecho algo más de 200 millas desde que dejamos Bermuda. El consumo de diesel ha sido sólo de 177 galones, es decir menos de un galón por milla, lo que nos asegura una gran reserva de combustible si tenemos que rodear la tormenta haciendo un importante desvío dos días antes de llegar a las Azores.

Con la primera luz del día salgo a la cubierta para buscar los peces voladores que han caído por la noche y evitar que se pudran en el barco. Hay ya luz a las 5.30AM pero el sol no nos brindará su cálida presencia pues un manto de nubes. Mientras tanto nos dedicamos a fijar un hornillo electrico que iba de un lado a otro con las sacudidas del barco. No fué tarea fácil pues había que fijarlo a un panel de acero inoxidable en la cocina, liso y duro que hizo quebrar varias brocas, pero por suerte ya está acomodado.

A las 6 de la mañana el viento viene del Sur y es de 10 nudos. Las olas son solo de 2 a 3 pies pero hay un molesto mar de fondo ocasionado por los swells que vienen desde el Mar del Norte y que llegarán en seis días, como dije, a las Azores

5 de junio por la tarde. El viento ha subido a 15 nudos a las 4 de la tarde, cuando retomo la guardia   pero se mantiene soplando desde el Sur, lo que no afecta demasiado a nuestra nave que se dirige al Este. Marinabella no sufre demasiado los efectos del viento cuando la alcanzan deambos costados o desde popa, pero cuando los vientos están de frente, ello provoca un cabeceo molesto pues la proa sube y baja, a veces con fuerza, produciendo un golpe, que hace difícil dormir en el camarote delantero .En el anterior cruce del Atlántico parecía que la Rosa de los Vientos se empecinaba en arrojarnos sus soplidos de acuerdo a nuestra dirección. Si íbamos al Este, los vientos venían del Este, si virábamos al ESE para no agarrarlos tan frontalmente, los vientos giraban en dirección ESE. Si lo hacíamos al ENE se ponían de inmediato en ENE, por lo que optamos por bajar los brazos y aceptar los designios de doña Rosa, como decía Neustadt,

El viento está ahora en la categoría 4 de la escala de Beaufort que es entre 11 y 16 nudos y oscila ahora entre 12 y 15 nudos. Las rachas más fuertes no superan los 16 nudos y las olas están entre 3 y 4 pies. Beaufort desarrolló la incidencia entre el viento y la altura de las olas, creando 13 categorías, entre la 0 que es la calma chicha, odiada por los navegantes a vela y la 12 de los huracanes, odiada por todos.

Pero sin recurrir al anemómetro yo he logrado distinguir la fuerza del viento con el sonido que produce sobre la embarcación: Un ssss. es una brisa ligera (1-2 de Beaufort) un schhh es una brisa entre moderada y mediana (3 a 5 Beaufort), un uuuuuh es una brisa fuerte tirando a gale( 6 a 8 de la Escala Beaufort) ; y si sus despavoridos oídos amigos navegantes escuchan el aauuuu, agárrense los pantalones. El aullido del lobo muestra una fuerza superior a 9 de la Escala de Beaufort. Además del amedrentador sonido, los cables y cuerdas del barco que se mantienen tensos al vibrar intensamente acompañan la malévola sinfonía con profundos silbidos como si emergieran de un arpa gigantesca. El viento tiene una intensidad tal que impide abrir las puertas de la cabina sin el esfuerzo de dos hombres. La lluvia olvida la ley de gravedad y se desplaza horizontalmente y cada gota en una pequeña agujilla que lacera los rostros.

Afortunadamente yo he escuchado solamente tres veces el aullido del lobo: una el año pasado durante el verano del hemisferio norte, bien amarrado a un muelle, pero con orden de evacuación de personas.Otra en el Golfo de Lyon, donde las olas eran paredes de agua de 8 metros que no dejaban ver el horizonte. La primera fué en las proximidades de Bermuda con mi querido subcapitán Guillermo Jauregui. Dicen que cuando escuchaba el aullido del lobo con vientos de frente, que afectaban el desplazamiento de sus fragatas, y la propia seguridad de nave y tripulantes, el Almirante Drake, apoyado por miembros de su tripulación para no  caer por la borda disparaba un pequeño cañonazo al viento para desvanecer así su fuerza desvastadora. No he experimentado las ventajas del método de Drake, porque no tenemos armas ni munición a bordo. Y por razones de conservación del aire fresco, los porotos han sido excluidos de la dieta de la tripulación.

Incorporo esta evocación de tiempos difíciles, para darle un poco de amenidad al relato, pues las condiciones fsvorables del tiempo nos auguran buenas jornadas de navegación..

Por la tarde advertimos que el filtro secundario de gas oil, que se encuentra junto al motor marca rojo en su nivel de suciedad, lo que exige s cambio. Sin embargo lo vamos a hace durar varias horas más para aprovecharlo al máximo pues nos quedan solo 3 filtros de ese tipo de repuesto. En realidad, habitualmente estos filtros se tapaban sólo a las mil millas, pero el movimiento constante del barco ha hecho que el combustible golpeara paredes y techo de los tanques extrajendo sedimentos y óxidos que normalmente permanecen adheridos allí. Por eso este filtro nos ha durado solo 200 millas. Sin embargo, con el ingenio e inventiva propia de los cubanos para rescatar cualquier pieza, Nino nos ha asegurado que con el aire del compresor y algo de nafta podrá limpiar aceptablemente el filtro en caso de emergencia. Tuvimos entonces discusiones técnicas donde cada uno sostenía su criterio. Es mejor colocar un  filtro de 30 micrones para que el combustible acceda rápido a los inyectores, aunque el combustible no llegue bien filtrado al filtro secundario y provoque su rápido taponamiento o es mejor demorar el flujo con un filtro de 2 micrones para que no se ensucie tanto el filtro secundario. De todos modos, yo resolví en ejercicio de mi supremo poder autocrático que se cambiaran todos los filtros de 30 micrones por los de 2 micrones de papel pues estos filtros pueden cambiarse sin parar el motor y quedar por unos minutos a merced de las olas.Tenemos seis filtros de papel que nos alcanzarán hasta llegar a Horta. Veremos si los hortos pueden proveernos de filtros de papel adicionales.

Como la navegación es casi excesivamente placentera, tras las elucubraciones sobre el rol de los filtros, y no habiendo tareas a realizar me dirigí a mi camarote para poner un sofware geográfico e imprimir un mapa del Mediterráneo a gran escala, ya que utilicé un tamaño de 18 hojas letter, que luego deberíamos unir entre sí para poder armar una ruta de escalas en los puertos o parajes que nos interesa conocer. Tuve dificultades pues se le acabó la tinta de color, debí hacer stop al trabajo y proseguirlo en escala de grises. Como mi impresora es en realidad para fotos, una vez que es restablecida se coloca automáticamente en modo bordless, lo que agranda la impresión unos milímetros para llegar a los bordes del papel. En realidad advertí esto mucho después.

Me puse a organizar el mapa de Europa con los 18 pedazos, pegándolos con cemento de contacto, pero a los cuatro pedazos ya mi mundo no armonizaba. Vinieron en mi ayuda Néstor y Nino y al poco tiempo cada uno agarraba un grupito de porciones de mapa. Parecíamos Churchill, Roosevelt y Stalin tratando de armar la Europa de Postguerra en una mesa de los jardines de Yalta. Pero todo fué en vano, cuando juntábamos dos pedazos grandes la diferencia era mayor con los adyacentes pedazos chicos. Cuando se trataba de equilibrar diferencias poniendo un grande con un chico las diferencias de fronteras se hacían generales.

La trama del rompecabezas me permitió afirmar algunos principios geopolíticos:

a) No es posible la expansión territorial de un país sin el consenso de los demás (como armando primero los pedazos grandes y los chicos que se jodan)

b) Ni Churchill, Stalin y Roosevelt pueden normalizar un mundo con conflictos raciales (los pedazos grises y de color)

c) Las diferencias en Europa partirán siempre de los Balcanes (etapa en que cambié de color)

d) Los conflictos territoriales (unión de dos pedazos) se proyectan siempre al conjunto y no pueden ser circunscriptos a un problema fronterizo.

Tuve entonces que tirar mis 18 pedazos y empezar de nuevo la impresión, lo que me lleva a un último corolario:

e) Cuando el mundo está tan encarajinado que no hay consensos, hay que armar una nueva sociedad desde abajo

Siendo las nueve de la noche, cierro mi libro de bitácora para entregarme a Morfeo, después de morfar, por supuesto, por cuanto Néstor ha preparado un estofado de cerdo con tallarines que ya está estimulando nuestras percepciones olfativas.

6 de junio. Después de seis horas reparadoras de sueño tomo mi guardia con una hora de atraso, a las cinco.

A las seis me asomo a la popa y veo que sale un humo negro de los escapes y que la velocidad ha disminuido dos nudos. Es la hora de cambiar los filtros. Se para el motor pero el cambio se hace en sólo un minuto pues todo estaba preparado para hacerlo. En las próximas horas veremos como se comportan los filtros primarios de 2 micrones.

El mar sigue en un placentero estado de olas de dos a tres pies y el viento es de 12 nudos, pero el barco no cabecea pues nos bate de costado. Salgo a sotavento para mirar el mar que luce inmenso y excitante. En las novedades de las últimas guardias no se registran naves ni con el radar colocado en su máximo de 72 millas. Es decir que estamos solos en el océano en una circunferencia de 174 millas de diámetro. Eso nos muestra lo maravilloso del mar libre y que lo sentimos nuestro en ese amplio espacio donde nadie ha venido a interferir con el uso libre del océano. Maravilloso. Y pensar que fué así en los albores de la humanidad o en el Paraíso Terrenal, donde todos los bienes estaban al servicio de quien los necesitaba, sin el es mío y no tuyo. Para Marinabella el Atlántico es el Mare Nostrum como fué el Mediterráneo para los romanos. Por lo menos por los cuadrantes donde navega Marinabella (corroborado por el anterior cruce del Atlántico, como lo podrá atestiguar Guillermo) es mar es nuestro, no hay rutas de petroleros, portacontenederos, pasajeros, cargueros. Es el Mare Nostrum. Es el mar de Marinabella.

Llevamos ya 500 millas náuticas recorridas desde que zarpamos de Bermuda. En 400 millas más nos encontraremos a mitad del camino, un excitante punto del derrotero donde la tierra más cercana está a 900 millas náuticas Casi 1500 kilómetros. Solos en el océano.

Aunque en la superficie el mar parece todo igual, si escrutamos las profundidades oceánicas, según National Geograpic, nos encontramos sobre un cañón de 2400 millas de profundidad, el Mid Atlantic Canyon. Mil millas más adelante, más cerca de las Azores se encuentra una cadena de montañas dentro del océano: el Mid Atlantic Ridge que promedia 1000 millas de profundidad con casi 10.000 millas de extensión y que divide las dos profundas cavidades oceánicas del oeste y del este. Tenemos aquí pues una profundidad de 2.400 millas más del doble de lo que nos queda hasta las Azores, lo que demuesta la inmensidad del volumen oceánico.

6 de junio por la tarde. Estamos en la fosa George Seamont de 3.007 millas de profundidad, pero por suerte por arriba, a nivel de flotación. Acabo de recibir junto con los mails de los amigos el parte del tiempo de nuestros metereólogos de California que indican buen tiempo hasta el 11, donde empezarán a entrar importantes swells originados en dos grandes centros de baja presión bien al Norte de las Azores.

Para usar el gran tiempo disponible durante esta parte larga del derrotero, observando que el barco navega unas millas más bajo de lo que indican las cartas y que hay una diferencia de 20 grados entre el rumbo que marca el GPS y el del autopilot empezamos un debate cartográfico con la participación de toda la tripulación. Nino, que tiene buenos conocimientos de piloto, sostiene que es inadecuado el actual camino. Yo sostuve que nunca me puse a averiguar por adentro el método pot el cual el GPS guiándose por los satelites, en lugar del Norte magnético llega siempre a buen destino, por lo que no era necesario alarmarse por las diferencias entre el compás electronico  y el GPS Northstar que desde hace 10 años me viene llevando bien a los puertos. Sin embargo, me pareció que mi respuesta era muy empírica y empecé a estudiar el tema sobre la base de los manuales del GPS y del compás electrónico.

Como es sabido la comunmente usada proyección Mercator para representar en un plano a una superficie esférica como la de la tierra lleva a múltiples deformaciones. Por las ideas colonialistas de la época donde Europa era el Centro del mundo, se la representó en el centro, lo que aumenta enormemente su dimensión comparativa a los paises del ecuador. Groenlandia aparece sobre dimensionada y el Africa, Asia y America Latina muy empequeñecidos. La representación Mercator es una expresión del imperialismo europeo vigente en el siglo 19. El resto del mundo no contaba. Si el centro planimétrico hubiera sido San Isidro, por ejemplo, mi casa parecería tan grande como un koljov y Europa, del otro lado del mundo, tan pequeño como Suiza. Pero en fin, todas las cartas planas están en Mercator y como aún no se ha desarrollado un sistema para que las pantallas de los plotters luzcan en tercera dimensión, trataremos de analizar las diferencias y los ajustes que se pueden hacer para una navegación más eficiente con el Northstar sin desvelar a Nino que sostenía que no veníamos por el camino más recto.

Como el GPS representa sobre una pantalla plana la superficie que transita la nave, y usa la proyección Mercator, no puede tender una línea curva para la visión de las grandes distancias a recorrer y traza una linea recta constante hasta el destino, que se llama rhumb line que aparece como una línea derecha si se traza sobre una grilla Mercator. Pero la línea más corta en la carta entre dos puntos no es la recta sino la curva, pues tiene en cuanta la forma esférica de la tierra deformada por su proyección arbitraria. Por eso, la línea del Great Circle, como se la denomina es siempre más corta que la línea recta. La diferencia no tiene tanta importancia en distancias menores a las cien millas, porque alli nom tiene tanta importancia la curva terrestre, pero si es importante después. Valiéndonos de las opciones del GPS elegimos la alternativa del Great Circle, en lugar de la Rhumb y eso bos hace economizar 4 millas en las próximas 1100 millas que faltan para llegar a Horta, aunque debimos corregir las desviaciones del compás magnético que en este punto del mar y del mundo representan 18 grados.

De todos modos, al aproximarnos a Horta volveremos a la línea Rhumb, porque sostene el manual que ciamdo se trata de navegar cerca de la tierra (para evitar colisiones) o para escapar al mal tiempo es mejor seguir la línea Rhumb que se expresa mejor en una proyección plana.

Estas explicaciones que dí con la versación de un experimentado capitán de ultramar -no diciendo que había leído el manual- convencieron a Nino que hoy duerme tranquilo, pero en el fondo de mi alma prefiero la automaticidad de la línea Rhumb aunque hubiera agregado 8 millas a un derrotero de 1800 millas.

Si todo está bien a una marcha de 8 nudos promedio, en lugar de nueve días de navegación, habremos cumplido el trecho en una hora menos. Si todo no está bien, los esperamos en Kamchatka, estimados amigos.

Mañana al pasar por las fosas más hondas del Atlántico nos plantearemos otro problema de física. Cuanto tardaría un peso muerto como una bala de cañón o los 130 kilos del Capitán si fuera arrojado por la borda en llegar al fondo de la fosa, que tiene 3,000 fathoms es decir 6.000 metros. Espero que los tripulantes no quieran corroborar sus conclusiones arrojando al mar al Capitán....

Luego de las investigaciones geodésicas y físicas a que nos lleva el ocio del buen tiempo empezaremos con los temas religiosos, históricos  y filosóficos para sacar a los tripulantes de sus ocupaciones más vanales donde por ejemplo el capitán cocina sus platos predilecto, el jefe de maquinas borda flores en una tela  tensada y  el piloto ve por centésima vez el clásico video Garganta Profunda que trajo de contrabando desde La Habana.

Los temas a considerar son los siguientes:

Tema para el viernes. Si la creación del mundo tuvo lugar en el mar, como evidencian las recientes investigaciones sobre peces adaptados a la vida terrestre, el Paraíso no fué el Paraíso Terrenal sino el Paraíso Marino. Cual fué el fruto prohibido si no fue la manzana? Si la serpiente no existió, que ser marino tentó a Eva? Si Eva fue una sirena revestida de una espesa cola de pescado, como se arregló Adán para procrear?

Tema para el sábado. En el clásico relato de Antonio Pigaffeta sobre su navegación con Magallanea alrededor del mundo, el historiador que reflejaba la Bitácora con una prolijidad que le envidiamos, cuenta haber visto gigantes de tres veces la talla de un hombre, nativos de un solo ojo en la Micronesia y serpientes marinas en el Pacífico a la altura del Ecuador.Ulises vió a las sirenas y selló con cera sus oídos  para no seguir sus cantos subyugantes y cae en los arrecifes Por qué el capitán no nos lleva por los mismos caminos para hacer menos monótono el Libro de Bitácora para encontrar esos seres extraños o éstos han desaparecido. Tema propuesto al Capitán por su querido amigo Alejandro Peyrou en la cena de despedida en Clo Clo,

Tema para el domingo. Uno muy sencillo, pero que nos llevará hasta el lunes, propuesto por mi esposa Svitlana: Existe Dios?

El lunes, deberemos dejar el debate para aprestarnos frente a condiciones de navegación que aparentan ser más dificiles, especialmente cuando estemos entrando al archipiélago de las Azores.

7 de junio por la mañana. Termino mi guardia nocturna a las 8 de la mañana y leo los mails recibidos. Me complace señalar a mis suscriptores que esta crónica, reenviada por Marlene de la Guardia, ha llegado a una isla de la costa de Honduras. Allí reside Susan Henrikson, una gran humanista, científica, arqueóloga y antropóloga norteamericana que descubrió hace muchos años el TiranosauriosRex-su, en el desierto de Arizona, llamado con el agregado de -su en honor a ella. En realidad Susan es ahora francesa porque hastiada de la política imperialista de los Estados Unidos especialmente con relación a Cuba, renunció a la ciudadanía norteamericana y adoptó la francesa. Susan es pues ciudadana del mundo. Hoy a sus casi 75 años reside en la costa insular hondureña siempre dedicada a la investigación científica. Susan es amiga de los de la Guardia  y le gustaron nuestras crónicas de viaje por lo que pidió que la incorporáramos a nuestra lista de abonados al servicio del Libro de Bitácora a domicilio de Marinabella. Bienvenido Susan a este grupo de lectores y no dudes de que te invitamos también a bordo deseando que puedas descubrir en el mar el segundo TiranosaurusRex, si es posible vivo que denominaremos ahora el Tiranosaurus Rex-plu en homenaje al Capitán Plumita.

8 de junio por la mañana. Son las seis de la mañana y desde hace casi media hora que el sol nos regala sus benéficos rayos. Si Guillermo hubiera estado con nosotros habría comenzado desde muy temprano su oración al Sol. La situación climática es la misma de hace tres días. Sin viento pues no puede llamarse viento a una brisa de 5 millas que ni siquiera se sabe de donde viene pues es muy suave. Las olas son menores a las que podría haber en los lagos de Palermo de medio a un pie. Los famosos swells que empezarían a llegar desde el 8 de junio están atrasados y posiblemente hayan perdido su rumbo apuntando a zonas de mayor congestión de barcos. Marinabella está sola en el mar desde hace cinco días. Por aquí no pasa barco alguno. Sólo vimos a uno al salir de Bermuda, pero nada de nada desde entonces. Si suponemos un ánimo maléficico en el Dios Eolo, seguramente procura concentrar sus esfuerzos en zonas más frecuentadas.  No hay aquí interés fiscal, como diria mi amigo el Director de la DGI. Busca operar en zonas donde más pueda recaudar: velas rotas, carga derramada, equipo dañado.

La calma chicha de estos días nos permitió dedicarnos a escuchar música pues el susurro del viento no interfiere con el silencio del mar y el motor del barco se mueve fácilmente al no tener que vencer corrientes ni olas adversas por lo que ha bajado su nivel de contaminación auditiva. Todo ha pasado por nuestros equipos de sonido de la computadora que desplegó todo el repertorio en forma random que alternó : rumbas, Pavarotti, Aga Pugacheva, salsas, merengues, sambas, tangos, flamenco, melodías de filmes, música clásica, y hasta canciones políticas, como todo el repertorio de la guerra civil española incluyendo Bandiera Rossa y la Internacional cantada en gallego, la fascista Cara al Sol, además de la marcha peronista, algunos candombes de Alberto Castillo y una de las preferidas de Marinabella: no hay quien pueda, no hay quien pueda con la gente marinera.

Además de la música que escuchamos a destajo durante todo el día, el maravilloso buen tiempo nos permitió rememorar los hábitos nuestros con el clásico ritual del "asadito" de las pampas. Aunque sin carbón, la parrilla a gas al estilo norteamericano que tenemos pudo ser sacada de la bodega y fijada a la borda. La falta de viento permitió su fácil encendido sin tener que cubrir el fuego de un fósforo con diarios, lonas y maderas para guarecer la lumbre del viento en tentativas que duran tanto como la caja de fósforos y entre uno y otro intento fallido sigue una carrada de malas palabras...El fuego se encendió siempre en un santiamén y asamos en la parrilla suculentos costillares de cerdo, chuletas porcinas, chorizos rellenados parcialmente con mango, pollos achatados porque aún aquí, en el medio del mar, por razones de cábala seguimos la recomendación de nuestro Presidente de disminuir el consumo de carne vacuna para favorecer exportaciones y que disminuyan los precios.

La prolongación de las sobremesas nos lleva a ir agotando aceleradamente nuestro stock de cerveza, por lo que en los asados nos dedicamos al vino, aunque esta bebida no es propia de los navegantes que preferimos la cerveza o el grog.

Luego de los almuerzos el Capitán se tiende en la proa, que está totalmente seca con este tiempo para tomar sol y hacer una siesta al más clásico estilo provinciano.

Bueno si seguimos así, este viaje se convertirá en un crucero gastronómico, musical o un spa, por lo que no vendría mal ahora algún chubasco que estimule nuestra producción de adrenalina y permita acrecentar nuestra experiencia en el desafío del Atlántico.

Podemos mencionar eso sí que hoy hemos llegado a la mitad de esta larga singladura 925 millas sobre un total de 1850 millas. Nos encontramos pues en el punto más lejano a toda especie de masa territorial del Océano: No hay continente, isla o islote a distancia más cercana que 925 millas náuticas. Sólo mar y mar hasta que nos acerquemos al Archipiélago de las Azores.

Para los amigos que les gusta usar sus conocimiuentos náuticos para determinar posiciones en las cartas les decimos que estamos en Lat 35° 52N, Long 47° 50W, es decir justo en la mitad del camino a Horta. Lejos de toda tierra, legislación, autoridad, prensa, y todo tipo de contaminación ambiental entre la que incorporo a los gobiernos. Esta esquina del mar es la preferida de Marinabella. Es su propia y querida Corrientes y Florida. Aquí reina sin interferencias ni restricciones a su libertad de navegar por donde quiera. Aquí se aprecia la verdadera libertad del mar.

Surcando estos parajes podemos desmentir uno de los mitos de la leyenda de Colón. Se nos dijo en las escuelas que el navegante genovés pudo anticipar la vecindad de tierra cuando vislumbró las primeras aves marinas, luego de veinte días de navegación. Nada más incierto, ayer cuando nos encontrábamos a 1.200 Kilometros de Bermuda,  la tierra más cercana pescamos una gaviota. Por rutina tiramos por las mañanas dos líneas de trolling aunque sabemos que no habrá pesca hasta aproximarnos a las Azores. Pues bien, una gaviota se lanzó sobre el señuelo que simula un pez y enganchó sus alas en el anzuelo empezando a dar horribles graznidos que atrajeron a otras aves. La trajimos hasta el barco y le extrajimos el anzuelo, aunque estaba severamente lesionada. Volvió a flotar sobre el mar pero probablemente no vuelva a volar. Pobre gaviota, no te verás en otra!

8 de junio por la tarde. A veinte minutos de las cuatro de la tarde, hora en la que debía tomar guardia,  le dije a Nino que me echaría un sueñito, pues había tomado sol y estaba cansado. Cuando me desperté, aún medio abombado, o mejor aún estaba totalmente abombado, fui al puente y no había nadie. Miré la proa y no ví unas manchas de óxido que aparecieron en Bermuda y ya no estaban. El sueño había sido tan profundo que creí que había dormido toda  la noche. La luz que era del atardecer, me pareció que era del amanecer. Miré la hora y eran las 6.30 y seguí creyendo que eran las 6.30 de la mañana. Miré el GPS y decía 6.30.No tenía anteojos y no reparé en el siguiente AM o PM. Tan convencido estaba que había dormido de corrido toda la noches que le pregunté a Nino que había comido anoche y me miró con cara de sorpresa  me dijo: "costillas". "Cómo, otra vez costillas!" le contesté. "Y aun sobraron" me respondió. Le pregunté si había desayunado y me contestó siguiendo con su cara de asombro: Sí, muy temprano. Le pregunté que día era, porque miré la proa y no ví las famosas manchas de oxido  y creí que había retrocedido en el tiempo y me encontraba en algún momento anterior a Bermuda. Siguió mirándome con cara de asombro y me pregunté: Es él o soy yo? Hasta que me aclaró que había limpiado durante mi sueño las manchas de oxido y que seguia siendo 8 de junio. Volví al tiempo y el espacio, después de tan reparadora y engañosa siesta, no sin antes haber ido al GPS,  a fuer de desconfiado para  repasar todo y verificar de que así se trataba. Desvaríos a que conduce el ocio y la calma chicha que lleva en el medio del mar a hacer posible una siesta santiagueña.

Volviendo a la realidad después de esas dos horas de reposo que me parecieron una eternidad, recibí los partes de nuestros metereólogos de California que dicen que solamente el 10 aparecerán los famosos swells que vienen marchandodel Norte como en la canción del gran Louis Armstrong. "Oh, when the Saints, go marching in", pero no los  esperamos como a Santos sino como molestos revoltores de aguas que los vientos locales no han generado. pero que vienen de muy lejos para complicar el cuadro local, como advirtiendo: "Cuidado, que el mar exhibe su poder en todas partes y podemos enviarte la proyección de nuestra fuerza desde centenares de millas" Porque si uno mira los modernos mapas climáticos advierte que se computan allí tanto las waves, que son originados por las condiciones locales del viento, o por la forma de la costa, si son costeros y que tiene una intensidad dependiendo de dos factores: 1) de la fuerza del viento en la Escala de Beaufort (o en la escala sss...a aauuu...del Capitán) y 2) de los días en que persiste el fenómeno pues la altura y fuerza del oleaje  -aún con el mismo viento- crece exponencialmente por el transcurso del tiempo. Esto puede atestiguarlo nuestro Subcapitán en el exilio, Guillermo Jauregui, por la forma en que se agravó el oleaje después de cinco días de mal tiempo en Bermuda.

Los swells que vienen del Norte no serán muy graves: traerán largas ondas de solo dos metros de altura  con intervalos de 10 segundos entre ola y ola, de manera que serán lo suficientemente largas para que el barco las remonte como a las cuchillas entrerrianas a las que cantara mi padre y no se agravarán por la carencia de vientos locales.Será pues solo un mensaje de Eolo desde muy lejos para mostrar la intensidad de su poder. Los centros de generación de estos swells están hoy al Sur de Inglaterra por lo que recorrerán trabajosamente muchos cientos de millas para llegar hasta el Archipiélago de las Azores.

Nuestro experto en submarinos volvió a divisar una gran silueta en el Radar, que no era una tormenta, pues no hay lluvia ni mal tiempo sino se asemejaba a un buque pero de tanto en tanto desaparecía. Quizá sea el Submarino que intentó contacto en el Triángulo de las Bermudas, el fantasma del desaparecido soviético Pancrovia o el Yellow Submarine de Ringo Starr, pero nuestro Jefe de Máquinas insiste en que es un submarino.

Por la tarde, Néstor nos dió una clase magistral sobre las diferencias en el paso de las hélices (tenemos dos distintas y hemos puesto la nueva) la medida de los helicoides en el banco de pruebas y en el agua, la relación entre las vueltas del motor y del eje que es de 2,95, la relación entre las vueltas de la hélices y el avance del barco en condiciones teóricamente iguales y toda una serie de principios físicos que me llevará la próxima vez a hacer anotaciones para no olvidar las útiles enseñanzas de nuestro Maestro. Debo agregar que Nino es mucho más que un alumno aplicado, porque desde que dejó la vela hace cinco años viene dedicándose a los motores y en las condiciones de escasez de repuestos que hay en Cuba  por el inicuo bloqueo, hay que construir piezas adaptando otros modelos o partir de materias primas brutas con el torno, el esmeril, la amoladora u otras herramientas manuales y haciendo hasta piezas de fundición en la compleja tarea de superar la escasez de partes originales. Por eso, cuando Néstor nos abandone al llegar a puerto, estaremos en buenas manos, aunque en lo personal, yo y mi familia, extrañaremos siempre al muy querido dinamarqués, que nos acompañara por varios años y que tanto hiciera para no sólo para mantener sino para mejorar y actualizar a Marinabella. Espero que sus nuevas tareas en la lejana China le permitan visitarnos pues siempre será un huésped de honor del Capitán Plumita.

En la gran pared del puerto de Horta los barcos que han logrado atravesar el Océano dejar una pintada con el nombre de los tripulantes, de la nave y a veces su silueta, algún dibujo que simbolice el carácter o el espíritu de la fuerza expedicionaria, las banderas nacionales de los tripulantes o el logo de algún club náutico. Las de célebres navegantes como Lord Chichener están allí. El capitán trató de esbozar algunos esquemas en la computadora pero sin consenso todavía. Al llegar a Horta compraré pintura para hacer de Picasso. Si algún suscriptor tiene una idea, que la transmita por favor, pero sin imágenes que están prohibidas por el Capitán.

Cierro esta página siendo las once de la noche del 8 de junio de 2006. O del 30 de mayo del 2006 (aún me domina el aturdimiento de la siesta.....) Estamos en la Latitud 36° 27N, Longitud 45° 07 W aún a 793 millas náuticas de nuestro actual destino: Horta en las Azores. Seguiré el Libro de Bitácora a domicilio recién al llegar a la ciudad de los hortos, pues deberemos atender durante dos días a nuestros visitantes desde la noche de mañana: los famosos swells que nos vienen anunciando nuestros amigos de California.

9 de junio. 50° Aniversario de la Revolución Institucional del General Valle.  Como la Bitácora me hace conciente de las fechas, especialmente hoy en que me levanté pensando que debía ubicarme rápidamente en el tiempo y en el espacio luego de la confusión der la siesta de ayer, al presentarme hoy a la Guardia diciendo: "9 de junio de 2006, hora 4 AM.Océano Atlántico", recordé de inmediato el 50° aniversario de la Revolución de Valle. Por eso quiero dedicar esta jornada al hijo de uno de los leales del 56, el Coronel y hoy General Cogorno. El Dr. Oscar Cogorno, abogado que fuera de la UOM, fué uno de los colaboradores más eficaces y más leales -virtud que heredó de su padre- de mi gestión en la Secretaría General y Técnica de la Presidencia junto con otro gran colaborador, don Horacio Bartol, ya fallecido pero que conservo en el recuerdo. La última vez que encontré a Oscar fue hace tres años almorzando en una parrilla de Villa Carlos Paz, Córdoba, a donde había ido por unas gestiones de la UOM. Vivía en el partido de Moreno. Si alguno de los lectores sabe como ubicarlo me gustaría hacerlo, pues Oscar es una de las personas más nobles que conozco además de un gran amigo para que sepa que a 790 millas de la tierra puedo evocarlo en estas circunstancias con renovado cariño.

Están apareciendo lentamente los swells.Ya hay largas colinas de agua ondulada que crean valles y cerros cada diez segundos. Las subas y descensos sobre las ondulaciones aumentan nuestro camino pues no vamos ya en un plano horizontal, extendiendo la distancia a recorrer, hacen menos constante nuestra velocidad pues los ascensos son más lentos y las bajadas más rápidas (como lo exhibe el marcador de velocidad)y demoran nuestro ansiado arribo a Horta a donde probablemente lleguemos recién el martes.

Estas circunstancias, y mi necesidad espiritual de encontrar a Oscar en el día de hoy determinan que envíe desde ya este mail a mis suscriptores para hacerles saber el posible retardo en esta singladura y si es posible, que me ayuden hoy mismo a comunicarme con Oscar Cogorno.

9 de junio por la tarde. Tuve la alegría de contactarme con Oscar, en un  día en que quería estar junto a él. Esto me hizo olvidar un poco que el tiempo se está complicando aceleradamente. El viento pasó de 8 millas a 23 y se mantiene constante entre 18 y 20. Han habido ráfagas de 26 nudos. Es decir que los anunciados wells llegaron un día antes de tiempo. La peor jornada será la de mañana en que estará cerrado el servicio de correo a domicilio porque tendremos que atender las necesidades derivadas de la creciente inclemencia del tiempo. Agarrar las cosas que se caen, caminar en cuatro patas y todas las delicias de la mar verdaderamente gruesas. Se acabaron las épocas de escuchar música, tomar sol y hacer asaditos en la proa. El barco oscila tanto a un día de la fecha prevista como el climax de la tormenta que es difícil mantenerse en pie y los estabilizadores están excedidos en su potencia límite y rechinan cuando no pueden equilibrar al  barco porque como la presión del hidráulico que los opera es tan grande, debe expulsar parte del aceite hidráulico porque si no el sistema estallaría. Pero mañana todavía será peor por lo que echado en el piso mando este mail, pues mañana no estaré en condiciones de hacerlo. Les mando también una foto de las imágenes de las predicciones que recibimos de Calfornia recién y que analizamos con el equipo en pleno para preveer las medidas de emergencia que puedan requerirse. El trayecto de la línea es el curso de Marinabella. El día 12 estaremos en el punto rojo de la línea del curso, que coincide con el rojo más oscuro de las predicciones de olas y swells. El viento seguirá creciendo y tendremos todo en contra: viento, corrientes, olas y swells. Todo un desafío para Marinabella, que efectuó hasta este momento un crucero para señoritas. No habrá posibilidades de cocinar ni conciliar el sueño, pero nos preparamos para el desafío mayor: entrar en las Azores por la ensenada do Inferno en condiciones de tempestad. Continuaremos después de atracados en Horta, pues nos esperan momentos difíciles, como los que hacen generar adrenalina al Capitán.

Damos la bienvenida a dos nuevos suscriptores del boletín: Oscar Cogorno y Eduardo Bilotte.

Hasta la llegada a puerto mis amigos.

10 de junio. A la madrugada.Asumo mi guardia a las 3 de la mañana, pero debo ajustar mi reloj pues acabamos de pasar el uso horario. Son pues las 4 del nuevo del uso y Nino ha hecho una hora menos de guardia.

Al transmitirme la guardia, me dijo Nino que anoche vio una fuerte luz que lo encandilaba desde el horizonte que se desplazó lateralmente y luego desapareció.. Cree que fue un OVNI y hasta me imagino -no me lo dijo- que hasta vió una OVNI guiñándole un ojo por la ventanilla de la nave espacial. A esta altura de la navegación, las borracheras nocturnas, y no del ron sino de la imaginación son cosa común en la tripulación. Primero fué el submarino, luego el segundo submarino y ahora el OVNI. Hasta ahora solo el valeroso capitán Plumita ha escapado de los temores de la noche. Aunque todavía tieme miedo de tener una aparición horrible, algo espantoso y escalofriante, una imagen fantasmal estremecedora que no le deje conciliar el sueño, y le vuelva noche a noche, por todas las noches, quizá algo así como a De la Rua tocando el ukelele mientras Graciela Fernandez Meijide baila el hula hula.

 Voy a escribir con la computadora al piso, pues es el lugar más seguro ya que no puedo caer desde allí. Verifico  los instrumentos y todo anda bien: temperatura, presión de aceite, el rumbo y los estabilizadores que siguen poniendo todo su esfuerzo para que el barco se mantenga estable, aunque las olas son más potentes que la fuerza hidráulica de su sistema. La noche es oscura y no puedo observar el espéctáculo del océano irritado por el viento. Pero se nota el gran cambio operado desde los días de los asaditos en popa. Recuerdo que Mirabeau, que escribió su propia demanda de divorcio, decía que en el curso de los años su ángel se había convertido en un demonio. El mar plácido de los asaditos a popa se convirtió en la bruja de Mirabeau. Pero en este caso la evolución no ha sido en años, meses, semanas, sino en horas. Bastó a que llegaran los swells desde muy lejano y que el bajo oleaje local no aceptara ceder su espacio y resolviera dar una lucha desigual para ver quien es más fuerte, produciendo el caos en el enfrentamiento de fuerzas. No podré ver a la gran masa oceánica hasta que aparezcan las primeras luces del alba, y sólo percibo sensaciones auditivas que me hacen imaginar la simetría del mar, como campo de batalla del enfrentamiento entre olas, swells y vientos.

Los ruidos son el UUUUH del viento en la escala propia del Capitán Plumita que equivale a una fuerza 5 de la Escala de Beaufort. Por suerte, no se siente el horrible aullido del lobo, que espero no escuchar en este viaje. pero el ulular del viento, los golpes de las olas contra las bordas del barco, el crujir de los revestimientos de madera, el entrechocar de objetos en cajones y estantes, el sonido de la alarma cada 5 minutos para auto verificar su funcionamiento, el rechinar de los estabilizadores que cuando exceden el máximo de presión devuelven el aceite hidráulico excesivamente comprimido a su tanque como un vómito de impotencia al no poder cumplir su misión, son la música de fondo de la tempestad.

Ya clarea. Sería difícil hacer un croquis de la batalla entre las olas y los swells por cuanto no hay simetría en el caos. Sin embargo, parece imponerse las fuerza de los swells. El viento, que es ya de 20 nudos puede cesar, y aplacar el oleaje, pero quien puede decir cuándo el centro de producción de  swells que viene de Groenlandia emitirá su última onda? Los swells adquieren ya un tamaño respetable: tres metros y medio de altura. Es decir casi tan altos como la nave medida sobre su línea de flotación. Y ahora vienen de costado, desde babor, por lo que no es posible remontarlos sino que todo el esfuerzo está puesto sobre los estabilizadores, pero si la expulsión de aceite por exceso de presión sigue, deberé hacer zig zags para no recargar sobre ellos toda la lucha contra la tormenta. Los indicadores de los estabilizadores son dos correderas de luces a la izquierda y la derecha del punto de equilibrio. Las luces oscilan en la escala a la derecha o la izquierda, en un proceso que se repite cada 3 o 4 décimas de segundo, indicando el movimiento de las paletas laterales para proveer el equilibrio del barco. En este momento el recorrido es el máximo y cuando este se supera la hilera de luces rojas entra en la zona límite, se torna amarilla y expulsa el líquido hidráulico excesivamente comprimido a los tanques con un ruido característico. En estos momentos ese límite se alcanza con gran frecuencia por lo que deberé evitar el impacto de los swells sobre babor cortando las olas en zig zag, Esperaré aún media hora pues no quiero extender el plazo de navegación en esta singladura pues ansío llegar a Horta el lunes o a más tardar el martes.

La relatividad no es solo de la dimensión temporal comos enseñaba Einstein sino de la dimensión espacial. El barco, sólo en el océano parecía enorme en la superficie casi estancada de las aguas.Podíamos ubicanos en proa, en popa, en el puente de mando superior, en la sala y la cocina. Hoy nuestro hábitat se constriñe a la sala de comando inferior, con las puertas herméticamente cerradas. El barco se ha convertido en una cáscara de nuez y estamos emcerrados todos en la "cápsula espacial" como llamaba Guillermo Jáuregui a este inexpugnable reducto. Desde allí, venceremos una vez más a la tormenta. "Avati, ragazzi, che la vitoria e nossa!"

Son las 10 AM, recibimos de  nuestro ángel de la guardia de California el siguiente parte:

TO:MASTER/MV MARINA BELLA
FM: AWT, 09 JUN, 06 1428Z
BRAVE CAPTAIN,

ROUTE RECOMMENDATION, AS CONDITIONS AND SAFE NAVIGATION
PERMIT, DIRECT HORTA REMAINS VALID.

COMMENTS: AFTER INITIAL FRONTAL PASSAGE, HIGH PRESSURE
RIDGE SHOULD BEGIN TO BUILD ALONG YOUR TRACK, WITH ROUGH
N/NW-LY SWELLS PERSISTING IN YOUR VICINITY TO YOUR ARRIVAL.

"E la nave va". Pero lo haremos poniendo todo nuestro esfuerzo, como lo aconseja el antiguo dicho marinero: "Pray to God, but keep rowing to the shore". Seguiremos pues nuestro derrotero a Horta conforme a lo previsto, pues así lo ha aconsejado nuestro Angel Guardian californiano y así lo ha dispuesto este "Brave Captain"

10 de junio por la tarde, 10 de junio por la noche, 11 de junio por la mañana. Escribo estas líneas sobre el enfrentamiento de las olas contra los swells, no como un corresponsal de guerra que lo hace desde el mismo campo de batalla, sino como un historiador que lo hace tiempo después relatando lo que ocurrió. Como en la historia, como en la vida, como en la naturaleza, se impuso el más fuerte: se impusieron los swells, originados en latitudes donde las fuerzas del mar son más poderosas. En vano fué el esfuerzo de las olas para detener el avance de los swells, pero en ese enfrentamiento de gigantes la nave se encontraba  a merced de la batalla entre sus dos enemigos: las olas y los swells. Como suele ocurrir en las batallas, cuando estar en el medio es el lugar más adecuado para convertirse en la primera víctima, Marinabella se las vió fiero para mantenerse en línea.Las sacudidas por la borda de los swells y las olas coronadas de espuma como fauces de rabiosos mastines por el frente daban poco margen para la calma. El viento de 25 nudos agravaba la situación. Desde la nave poco podíamos hacer salvo manejar de tanto en tanto en forma manual, pues el autopilot perdía su rumbo, agarrarnos bien al caminar por el barco para no sufrir un golpe o hacerlo en cuatro patas en los momentos más difíciles. Arriba y abajo nuestro, pues los swells producían hondonadas y colinas, se producía el enfrentamiento entre olas y swells. Si pudiéramos decir que tuvimos un aliado en esos dos enemigos, afirmaríamos que fueron las olas. Resultaron derrotadas, pero lograron un ligero desvío de la dirección de los swells que ahora no nos abaten de costado sino a  45 grados desde el eje de la eslora. Ello nos permite ahora descargar el peso del combate que tuvieron los estabilizadores sobre el autopilot que consigue ahora subir a la nave por las colinas y bajar luego hacia  los valles. El instrumental del barco, que mide en décimas de segundos la evolución de la nave, en contacto con los satélites, permite ponderar la diferencia entre el esfuerzo en la suba de las colinas y la facilidad con que barrena las bajadas. Hay una diferencia de 2 y hasta 3 nudos en ambos tipos de marcha. Si tomamos la medición en las subidas, llegaríamos a Horta en la mañana del martes. Si lo hacemos en las barrenadas llegaríamos en la mañana del lunes. Lo más probable era un punto intermedio que equilibrara ambas velocidades y así fué. La victoria de los swells ha producido el orden que imponen siempre los vencedores. Por la mañana del 11 de junio la gran masa oceánica ya ha adquirido una simetría más geométrica y definida donde se ve nítidamente el avance en paralelo de los swells, con distancias entre las cimas de sus colinas bastante lejanas como para permitirnos las subidas y bajadas a un angulo de 45 grados, como digo, pues esa ha sido la  victoria pírrica de los swells. Ganaron la batalla pero el enfrentamiento con las olas les originó una apreciable desviación que en este caso nos favorece.

Continuamos pues nuestro avance al archipiélago de las Azores en mejores condiciones de navegación tras la noche larga de la batalla. Todo está en calma, flores en las plantas, el músculo duerme, la ambición descansa, como canta Gardel. El curso es ahora más armonioso. Volvemos a nuestra condición de bípedos dejando la emergencia de las cuatro patas. Bajan las palpitaciones de nuestros corazones y se aminoran las tensiones.. Veremos que pasa esta noche y mañana por la mañana cuando se vean las consecuencias del enfrentamiento de los swells contra la masa pétrea del archipiélago. Generalmente el choque de grandes masas de agua contra elementos inmóviles produce grandes olas y arremolina las aguas en torno a los arrecifes. Por eso es que siempre son peligrosos los golfos pues generan olas y corrientes de modo enmarañado, sin patrones definidos que faciliten un rumbo único.

Nota para mi subcapitán Guillermo Jáuregui a propósito de la foto que envié emulando su clásico atuendo. Buscando precios de chalecos salvavidas me metí en Internet hace unos meses y en la página de los fabricantes o comerciantes del rubro me encontré con sorpresa con una foto tuya que seguramente extrayeron de la página WEB de Marinabella. No recuerdo cual fue pero si la buscas la encontrarás como la encontré yo. Tenes que reclamarle el copyright

Estamos ya a 100 millas de las Azores y éste es un punto histórico pues pertenece a la línea de meridiano que fijó el Papa para dividir en el siglo 15 al mundo en dos mitades de una manzana. Las tierras que estaban al Este del paralelo de las cien  millas pertenecían a Portugal, las que estaban al Oeste pertenecían a España. En nuestro viaje de exploración analizaremos bien esta área por si encontramos en el límite algunos islotes no definidamente perteneciente a alguna de las dos mitades para poder reclamarlos para Marinabella. En ese caso las denominaremos Los Buenos Aires de Zuleta, en homenaje al primer periodista que se sumó a nuestro abono. Las portuguesas Azores fueron pues el bastión final del dominio territorial lucitano, pues entre ellas y las 100 millas no hay nuevos territorios insulares (a menos que descubramos que al Papa se le quedó algo en el tintero)12 de junio por la mañana. En esta zona del tiempo amanece a las 4.33 horas de la mañana. A las 4.15 AM vi y filmé mi primer OVNI. En realidad debió haber sido la última de las estrellas que se resistía a bajar la cortina al amanecer, pues es sabido que la borrasca y la luz apagan las estrellas, pero para Nino que filmó los desplazamientos laterales de mi estrella o de su OVNI me decía que las estrellas no se mueven así y tampoco tienen una luz roja junto a la blanca. Bueno, verán Uds al analizar la filmación si se trata de un OVNI o una estrella moribunda al aparecer el sol.

Estamos ya a a 90 millas de Faial, Horta y el viento sopla de babor a 16 nudos. Los swells se han aplacado y de 3,50 metros de altura, medidos entre cimas y hondonadas con solo de 2 metros. Solamente durante un trecho de veinte millas se produce un cambio de viento que eleva su in intensidad a 30 nudos y produce algunas perturbaciones a la navegación. Pero por suerte ya llegamos. Ocho horas más y habremos entrado al bien guarecido puerto de Horta. A las dieciseis millas ya divisamos la perfecta forma de volcán apagado de la isla de Pico, con Faial a su izquierda. Ordinariamente la tierra se avista recién a las 8 millas, pero ese rige para las masas terrestres de poca elevación que no es el caso de Faial ni menos de Pico, que llega casi a los 3.000 metros. Son ya horas de la tarde. No podemos definir la hora local porque estamos pasando un huso horario y la tripulación no armoniza opiniones al respecto. Nino dice que son las 5, Néstor que son las 4 y el Capitán guiado por su computadora dice que son las 6. Lo cierto es que la hora del Meridiano de Greenwich son las 6, por lo que es probable que Nino tenga razón. Esta tarde lo verificaremos al preguntar la hora.

Ya en la aproximación al puerto pasamos por la ensenada do Inferno que es una pequeña entrada a un lagoon de agua cercado por una circunferencia de bordes rocosos que parece -como la isla de Pico- la cabeza hundida del cráter de una formación volcánica. Parece un lugar facil para entrar pero la circunsferencia tiene una solo abertura, uno puede entrar en días de calma, pero si el mar de pone bravo y entra fuertemente en el lagoon, es difícil salir y se convierte en una trampa mortal para los barcos que se tientan a ingresar a las aguas del lagoon. Algo así como esa silla de piedra que describió Victor Hugo en "Los trabajadores del mar" y donde buscó su muerte el protagonista de la novela, cuyo nombre no recuerdo ahora, al dejar partir con otro a su amada, a pesar de que había ganado su mano al realizar un fabuloso rescate de un navío del padre de la joven. No nos aventuramos a entrar ni de cerca a la Ensenada do Inferno y seguimos al puerto.

Muchos veleros fondeados. No contestan la radio pese a que el Capitán trató de usar en su forma más pura la lengua de Camoens. Tras dar una vuelta por el puerto, nos indican  desde el muelle de entrada que debemos amarrar allí. Lo hacemos y, como capitán y único autorizado a bajar a tierra hasta el despacho, entro a las oficinas de migraciones para dar el alta a la embarcación y su tripulación. No fue fácil resolver la situación de Nino pues no tenía visa y solo el pasaporte de marino que las convenciones del mar habilitan a otorgar para posibilitar navegar a las tripulaciones de los barcos. Me dice que no podrá desembarcar y deberá permanecer en la nave pues esa convención lo autoriza para entrar a los puertos pero no a salir de los barcos. Tampoco podrá hacerlo al llegar a Marbella ni en ningún otro puerto europeo. Se convertiría pues en una suerte de El Holandés Errante, que sólo encuentra un ámbito de libertad en su barco que no puede ya abandonar ni pisar tierra. Triste situación para nuestro cubano y para todos los cubanos. Primero porque les resulta difícil salir de la isla por las inconcebibles restricciones a las libertades personales de un régimen que en muchos sentidos respeto, pero que debe extender aceleradamente las libertades individuales. Segundo, porque cuando pueden hacerlo (Nino tiene contrato, pasaporte de marino libreta de navegante) los tratan como parias en la mayor parte de los países , como si estuvieran contaminados y debiera estar siempre en cuarentena. Me molestó esas situación, pues cuando  pregunté al novel oficial de migraciones si esa restricción era para estar en la nave o podía extenderse al Puerto para celebrar nuestra llegada a Europa después de 5.800 kilómetros de mar en el famoso Café Peter me dijo que no. Pedí que llamaran a Lisboa para encontrar una solución, pues no estábamos dispuestos a celebrar la llegada, nki siquiera con tragos y mujeres en el Cafe Peter si Nino permanecía encerrado en el barco. Se haría pues realidad un dicho de Samuel Johnson, por lo visto un plumífero habitante de la tierra que odiaba la navegación  "Being in a ship is being in jail, with the chance of being drowned". ("estar en un barco es como estar en una cárcel con el riesgo de ahogarse"). Después de consultas a Lisboa conseguí que le dieran una visa temporaria de 15 días, renovable en cualquier país de la comunidad europea. Mientras yo negociaba la situación de Nino, toda la tripulación (Nino y Néstor) se dedicó a tomar agua de una manguera y a sacar las espesas capas de sal que cubrían al barco tras largas jornadas de navegación.  El agua de mar, secada por el sol, era alcanzada día a día  por una nueva mojadura, a su vez convertida en sal, lo que producía una espesa costra blanca de sal en todas partes. Marinabella, al llegar a Horta parecía una "Lubina a la Sal" nuestro plato predilecto en un restaurante de pescados sobre el Bósforo cuando navegamos las aguas turcas en el año 2.000. Al pasar la mano por la tapa de regala se recogía tanta sal como coma para condimentar un puchero para una familia. Una muestra de la riqueza del mar, como lo probó la famosa marcha de Gandhi hacia la costa , acompañado por miles y miles de indios para aprovisionarse de sal, combatiendo así con su resistencia pasiva la gabela sobre la sal impuesta por los colonizadores británicos. Nino y Néstor procedieron a reponer aceite a la caja y al motor, por lo que el barco había renovado su aspecto por adentro y por afuera. Cuando culminé con éxito mi defensa de uno de los derechos humanos más importantes de un navegante: poder seguir tambaleando en tierra pero los efectos de unas cervezas y no del rolido del barco, me dijeron que debía pagar 65 Euros por la visa. Sólo tenía dólares y necesitaban euros. Agregaron que a esa hora estaban cerrados los bancos, pero podía conseguir cambio en el Café Peter Sport. Maravillosa oportunidad de visitar esa institución que es Patrimonio de la Humanidad. Como los viejos cafetines de Buenos Aires, llenos de "sabihondos y suicidas", el Café es reducto de navegantes bohemios, sin plata para pagar Marinas que fondean donde pueden, barbudos y pelirrojos personajes, que parecen extraídos de los cuentos de Somerset Maugham sobre los navegantes del Pacífico, de sus ocasionales compañeras de algunos tramos de viaje, generalmente mujeres que gustan de las experiencias de viajar y no tienen dinero para ello, por lo que se someten al ritmo trashumante de rudos marineros, viejos marinos que ya no navegan cuentan o inventar sus hazañas en el mar en épocas en que no había instrumental. Un murmullo agradable, producto de la mezcla de todo tipo de lenguas en la Babel del pequeño recinto, da el ambiente de fondo a los parroquianos. Será porque yo odio profundamente el silencio cavernal de los restaurantes elegantes donde se es "bien" si no se eleva el tono y se prefieren rostros mustios, poses almidonadas, gestos "finos" a la expresión natural de la jovialidad. La risa es casi un insulto a las caras de bragueta de los demás. Una carcajada es una ofensa mayor a la hipócrita solemnidad de nuestros tristes vecinos. Será porque yo rechazo a lo "pituco" vieja palabra que me cita mi querido Octavio cuando alude a las aprehensiones de su tío descarriado. Bueno, lo cierto es que entré a buscar cambio a la caja de Peter, pero lo hice con la camiseta negra del Che que compré en Cuba. Mi atuendo fue un exito total pues en ese ambiente de aventureros y trashumantes, el Che fue el primero de ellos y recibí muchas voces de bienvenida, con  la naturalidad de aquellos a quienes "las reglas de etiqueta" no les cercenan la expresión de sus sentimientos. Así se escucharon muchos "Hi, Che". "Welcome Che" y hasta unas jóvenes tripulantes (en realidad una de unos 25 y otra de 40) danesas o suecas, por el rubio de sus cabellos, se atrevieron a tocar mi panza (Ya no es el pecho....) para acariciar la legendaria figura del Che. Mandé mis comentarios a todos los abonados de esta visita con mi foto (Cara al sol con mi remera -o camisa- negra, como decía el himno franquista). Como es un mail colectivo estos comentarios llegaron a Svitlana quien me  protestó indagando si el manoseo no había continuado  en otras partes y me amenazó con que usaría imágenes del Che en sus bien formadas nalgas para que los rudos marineros reverenciaran también con movimientos táctiles la idolatrada imagen del Che. No me voy a poder quejar si le tocan la cola porque en realidad se trataría de un Homenaje al Che de la comunidad hippie de la vela.

Volví a Migraciones con mis 65 Euros, pagué la visa de Nino y salimos del muelle de entrada para una ubicación transitoria que nos asignaron por la noche de hoy hasta que se desocupe un lugar en la marina. El lugar estaba muy abatido por las corrientes y era difícil mantener el barco junto al muelle, a pesar de los esfuerzos de un marinero portugués que intentó ayudarnos. Por eso salimos de ese lugar, fuimos al medio de la ensenada del puerto y echamos ancla.

Ahora, en el dinghy o a nado nos aprestamos a volver al Cafe Peter Sport

para disfrutar de la compañía de los simpáticos trashumantes, recuperar el movimiento del mar tras unas cervezas  y ver si hay nuevas veleristas nórdicas que quieran conocer los relatos de la tripulación.

Martes 13 de junio. El capitán había resuelto no salir de  ninguna manera un martes 13, de manera que hoy la tripulación permanece en tierra, lo que es un decir, porque igual estamos pernoctando en Marinabella ya que el lugar en el muelle que nos habían asignado está muy sujeto a los vientos y el movimiento de agua que viene del flujo y reflujo al puerto desde el Atlantico, por lo que a pesar de estar amarrada con 6 cabos se movía mucho y el rechinar de los cabos al tensarse parecía que estaban a punto de ruptura. Por ello decidimos fondear en la rada del puerto para evitar los golpes contra el muelle.Aquí se está mucho más tranquilo y podemos desplazarnos en dinghy hacia la costa sin zozobras.

Fuimos a visitar la Iglesia de los Peregrinos en recuerdo a la mística que en algún momento frente al peligro motiva a  los navegantes, pero, como suele suceder,    no me pareció la de antes pues habían removido el gran globo azul que estaba enfrente al atrio, por lo que parecía una iglesia más. Pregunté por el globo terráqueo a una vieja que estaba en las trastiendas del edificio  me dijo que la habían sacado pues impedía la visión del ario. Sin duda las tendencias conservadoras de la iglesia de los últimos años han hecho que algún alcahuete de los que sobran en el Vaticano se haya quejado que hacer de la esfera terrestre parte del culto, a la misma altura de Jesus, Virgen y Santos era una especie de idolatría. Por eso a la iglesia de los navegantes, como se la llamaba antes, se la denomine ahora iglesia de los peregrinos y la Gran Esfera del Mundo que intentó recorrer Magallanes esté hoy en algún depósito juntando polvo, si es que no fue sacrificada como las imágenes de cultos o civilizaciones condenadas por la Iglesia por la Inquisición. Esta nueva inquisición, dirigida hoy por el Opus Dei eliminó al globo, como antes condenó a Galileo. Pleno de indignacióm volví a la iglesia que ahora estaba sola, oscura y sin público y dirigí un sermón, en mi camiseta del Che a todos mis ausentes e imaginarios feligreses comensando por el rutinario "Amados fieles" dirigida a los navegantes del mundo. Parecerá quizás una herejía, pero quienes son los herejes? o los que niegan la ciencia y la cultura en aras de un repulsivo conservadorismo tradicionalista. Recuerdo entonces los versos de Rubén Darío. "Dios es un viejo amo, desterrado monarca, que agoniza en la inmensa desolación de su arca. La libertad le niega. La ciencia le suprime. La libertad que alumbra. La ciencia que redime"  Mi sermón a una comunidad ausente fue filmado por Nino. No volveré más a nuestra iglesia de los navegantes, porque ya no existe el Gran Globo, que solo podré encontrar en mi recuerdo y en la primera filmación en ese lugar.Vade  retro Inquisición, Vade retro Opus Dei. Vade retro nuevos Satanás vestidos de sotana.

Como recordará nuestro Subcapitán cuando llegamos a las Azores por primera vez en el año 2.000 la Iglesia, como otros edificios de la ista de Faial, presentaban rajaduras en sus paredes como consecuencia del sismo del año 1998, dos años antes a nuestra. Hoy, todos los daños del terremoto han sido reparados.

Porque Faial y las Azores son parte de una cadena volcánica que parte de Islandia, donde los geysers son la imagen viva de esa configuración. En el fondo del Océano, esa cordillera hundida que separa las dos grandes fosas oceánicas tiene siempre una gran actividad, pues es el encuentro de tres placas tectónicas que forman una T en el meridiano y paralelo de las Azores. La isla de Pico, que enviamos en una foto con este mail es la expresión más pura del volcán, como lo imaginamos cuando niños cuando  hacíamos montañas de arena y le poníamos bollos de papel para que arrojara humo de sus entrañas. Faial, donde estamos, es un estrato de basalto que se transforma con las erupciones. Tan cerca como en 1957 agregó un kilómetro cuadrado a su superficie cuando un kilómetro de vapor emergía de sus aguas adyacentes y había rocas flotantes en su contorno. Por qué las rocas no se hundían? Porque gases atrapados en su configuración porosa las dejaron flotando por horas hasta que por una ley física, el agua del mar, por ser más pesada, desplazó a los gases. Estuvo a punto de formarse otra isla, lo que debe ser una esperanza para Ignacio para que su Buenos Aires de Zuleta, pase de escollo marino a verdadera Isla en un tiempo no tal lejano para que solo la puedan explotar sus descendientes. Y le daré su justo título, para que no diga que quería los papeles como su amigo Mario Mactas cuando  visitando paisajes salteños el recordado Jaime Dávalos le decía poéticamente con la admiración de un esteta: “Amigo, te regalo este cerro, este río, este valle, esta cañada” y Mactas le contestaba: gracias, maestro, ¿pero no me podría firmar algo? (Copyrigth de ignacio Zuleta) En mi condición de descubridor y haciendo uso de la potestad que me confieren las leyes del mar le entregaré el justo título a mi llegada a Buenos Aires

Algunos dicen que una erupción volcánica fue el secreto de la leyenda del Mary Celeste, cuya tripulación de siete desapareció en 1872 cerca de la isla de Santa María en las Azores hecho que se hizo famoso pues fue materia de un relato de Sir Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes.  La investigación del suceso concluyó que la nave estaba intacta, aunque el pequeño dinghy a vela que estaba abordo había desaparecido y había cortes alrededor de sus bases como si presos del pánico sus tripulantes rompieron a hachazos sus soportes para echarlo raudamente al mar. Desayunos a medio tomar, pavas sobre las estufas y la condición perfecta del barco que estaba según dijo el informe "fit to sail around the world" demuestra que algo extraño, quizá los chorros de vapor de un terremoto o rocas lanzadas al aire asustaron tanto a los tripulantes que dejaron al garete al Mary Celeste.

Después de la visita a la Iglesia fuimos a comprar filtros a una tienda para navegantes. Nos atendió una joven portuguesa llamada Vera, que recomiendo a futuros navegantes de estas aguas pues es un derroque de simpatía y está siempre presta a ayudar a esa especie de trashumantes náuticos que pasa por las Azores en su curso al Caribe o al Mediterráneo. Le dije que era una verdadera maravilla y le ofrecí casamiento, si volvía, broma ante la que sonrió pues estaba embarazada. Vera me aconsejó un lugar para comprar frutas locales y hacia allí partieron Nino y Néstor. Yo me sentía inspirado y decidí volver al barco para usar unos tarritos de un cuatro de litro de pintura que había comprado para dejar pintado en el muelle el paso fugaz de Marinabella por ese puerto. Mi obra maestra, con esmalte inalterable, lucirá por algunos años en el muelle hasta que la bruma de las noches húmedas y las pisadas de los que caminen sobre ella desgaste los colores y desvanezca nuestros nombres. Mi Gioconda solo contiene en letras en círculo el nombre de Marinabella, las banderas de Cuba y Argentina hermanadas a los costados de la silueta del barco, y los nombres de Plumita, Nino y Néstor. Por razones de modestia omití mi bien ganado rango en los mares del mundo y solo figuro a secas así: Plumita. Esta es pues la imagen de mi nombre. Es poco. Pero es para mí, mi propia y lograda Gioconda.

Por la noche fuimos a comer, con  pantalón largo, que es nuestro único atuendo de gala al Yacht Club y  tomar Vinho Verde, comer bacalhau y ovos com coco para despedirnos de esta provincia portuguesa. Muchos veleristas que tenían sus barcos en el puerto se acercaron a nuestra extraña nave, admirados según ellos que nos hubiéramos animado a cruzar el Gran Charco con un solo y pequeño motor que pudo verse superado por vientos y corrientes. En efecto recordamos con ellos que hay corrientes que llegan a una velocidad de 7 nudos, por lo que Marinabella, a merced del mal tiempo con su motor de solo 290 HP retrocedería y no avanzaría en malas condiciones de crucero. El viento está siempre contra ella a pesar de que para los veleristas el viento es su motor y su aliado. Por eso elogiaron al Capitán Plumita y su Armada Brancaleone por la planificación de nuestro derrotero para surcar el mar siguiendo los Trade Winds y las corrientes favorables Mañana Marinabella volverá a su habitat que es el alta mar. Aspiraremos nuevamente la sal y el vivificante oxigeno de los aires marinos. Los pronosticadores de California, estos modernos augures de la Grecia Antigua nos aseguran desde su Oráculo que tendremos aguas tranquilas luego del tercer día, lo que será vital para el cruce del Estrecho de Gibraltar.

Avisamos a los seguidores de este servicio de Bitácora a domicilio que entre los nuevos navegadores terrestres tenemos uno en Nueva Delhi, India. Se trata del hermano menor de nuestro buen amigo Ignacio Zuleta un joven agrónomo que trabaja para el Banco Mundial y que es también un navegante. Como en el caso de Sue Henrikson desde Honduras Insular, desde la isla de Guanaja, no sólo sumamos extensión geográfica sino calidad intelectual a nuestra red de suscriptores que nos hacen llegar siempre sus buenos consejos: desde el "Batten down the hatches during the storm" de la pirata fosilizada como se autodenomina la célebre descubridora del Tiranosaurious Rex-sue hasta "Speed up. A new storm comes from Africa", de nuestros gurues californianos.

Esperamos que el joven Zuleta pueda enriquecer nuestro acervo náutico con sus conocimientos sobre los vientos y corrientes del Indico pues según hemos leído es bastante dificil cruzar ese Océano en dirección inversa a la de los Trade Winds, desde el Mar Rojo hacia Sri Lanka, en una ruta que partiría de Port Said, pasando por Port Sudan Djibouti, Sri Lanka, Thailandia, información que necesita nuestro Capitán para planificar un nuevo viaje cuando termine su estadia en Europa para no volver atrás hacia el Caribe, sino seguir el camino del Este. Pues el E sempre avanti es el lema del Capitán Plumita. Ha vendido su casa en Miami después de 10 años de shopping y navegación caribeña.  Dice ahora que "there is not way back", Quiere seguir el terminante ukase del General Galtieri en las Malvinas: "No retrocederemos jamás", pero con cierto apoyo técnico. Ha quemado sus naves en tierra, como Cortés. Por que no ir entonces en busca del Rey Blanco, el Dorado a la lejana Trapalandia como lo hiciera El Conquistador.  Para Marinabella el Nuevo Mundo es ya el Viejo Mundo. Su nuevo mundo parece ser el Asia... El trayecto a Sri Lanka desde Port Said no es tan largo. Es algo menor que nuestra actual ruta. Miami-La Habana-Bermuda-Azores-Marbella. Son 3.000 millas náuticas, menor a las 4.000 que estamos haciendo en este memorable junio de 2006.

También necesitamos información por el paso cerca de  la isla de Socotra en la boca de acceso al mar Rojo desde el Indico. Los expertos navegantes aconsejan no acercarse a menos de 30 millas de esas islas pues sus habitantes no son pacíficos y están dotados de radares para atisbar embarcaciones y tienen lanchas rápidas que avanzan a 40/50  nudos para actos de piratería, pero que también tienen rango corto por el alto consumo, por lo que guardar prudente distancia es un buen seguro. Marinabella tiene solo 8 nudos por lo que no podría afrontar una persecución, pero podríamos navegar de noche para sortear esos parajes, dice Nino, saliendo pronto del área de alcance de las lanchas rápidas, sin ir hacia el Sur pues la costa de Somalía está infectada de piratas. Contar con una buena pantalla antiradar sería una buena defensa. Pedimos información a nuestros navegantes de tierra sobre la existencia en el mercado náutico de estos productos.(que son comunes en USA para eludir multas por alta velocidad en las carreteras), pues es una ruta que exige una buena planificación.

Miercoles 14 de junio. Superado el siempre fatídico martes 13, donde cumplimos fielmente con las prevenciones del dicho "Martes 13 no te cases ni te embarques...", pese a nuestra galante promesa de casamiento a Vera y no nos embarcamos, cargamos combustible, reemplazamos filtros y seguimos nuestro derrotero hacia el Mare Nostrum. Aguas calmas y alas de libertad en el Mar Libre nos esperan. He reclamado a Nino por su frustrante experiencia en el trolling y me ha dicho que persistirá en su esfuerzo porque esta vez pescaremos otro atún antes de pasar por el Peñón. Veremos. Por suerte, por si no pudiéramos vivir de nuestra pesca, del sudor de nuestra frente como Adán expulsado del paraíso, nos hemos aprovisionado de fruta y verdura en el mercado de Horta.

Miércoles 14 de junio por la tarde. Un nuevo uso del tiempo ha pasado y estamos ya a la   misma hora en los mares del Archipiélago de las Azores que la hora del Meridiano de Greenwich, el GMT como se lo conoce en navegación. El viento es de 14 nudos y las olas de 2 pies. Advierto una contradicción de nuestros metereólogos. Los partes que se cargan directamente en mi programa de metereología geográfica de la computadora exhiben buen tiempo en Gibraltar, lo que es muy bueno pues es mejor afrontar olas de 5 metros en mar plena que de cuatro metros en el Estrecho. Sin embargo ahora me mandan otro mail diciendo.

TO:MASTER/MV MARINA BELLA
BRAVE CAPTAIN

FM: AWT, 14 JUN, 06 1416Z

RECEIVED YOUR MESSAGE 12/THANKS. ETD 14TH NOTED.
ROUTE RECOMMENDATION: AS SAFE NAVIGATION AND CONDITIONS
PERMITS, SHORTEST ROUTE MARABELLA PASSING SOUTH OF SANTA
MARIA AND VIA GIBRALTAR STRAIT.
CAPTAIN, ABOVE CONDITIONS ARE FORECAST ALONG THIS ROUTE
BASED ON DEPARTURE TODAY. WE BEEN RECEIVING REPORTS FROM
OTHER VESSELS IN THE REGION OF N-LY BF 5-7 CONDITIONS EAST
OF 20W. PLEASE ADVISE INTENTIONS.

Nosotros habíamos trazado un rumbo por el norte de la isla de San Miguel, que es más directo hacia Gibraltar pero nuestros metereólogos nos aconsejan ir más al sur, al Sur de la isla de Santa María, para seguir luego directamente por el paralelo de Santa María hasta Gibraltar. El cambio de ruta se basa en observaciones de otros barcos en la región que indican que hay allí condiciones de 5 a 7 en la escala de Beaufort que son entre el UUUUH y el AAAUUUUH en la escala del Capitán Plumita. Por eso hacemos caso a nuestros consejeros y nos desviamos 25 millas hacia el sur. Haremos un tramo de 170 millas  para tomar luego el camino más directo hacia Gibraltar. Es que en las predicciones del tiempo cuentan mucho los satélites, las sondas, las boyas oceánicas, pero lo más veraz son las expresiones de los capitanes que transitan la zona. La única verdad es la realidad como decía nuestro querido General. Recuerdo que en el año 2000 la radio Tarifa de España predecía "leves marejadillas en el Estrecho" pero ello parecía un cuento de gallegos porque al dia siguiente, al encarar la verdad de los hechos, los informes de los capitanes de ultramar señalaban peores condiciones del tiempo que las marejadillas. Las "marejadillas" eran en realidad unas marejadas de la gran perra

Mañana a las 5 de la tarde llegaremos a unas 10 millas al Sur de Santa María a donde cambiaremos el rumbo hacia el Estrecho. Ya a un paso de Europa! Allí Popeye encontrará a su Olivia. Olivia encontrará a su Popeye. Popeye amará a Olivia. Olivia amará a Popeye. La pequeña grumete se incorporá a la tripulación y amará a Marinabella, a quien dió su cristalino nombre donde aprenderá artes de la mar. Seremos felices y comeremos perdices, si las hay, pero si no serán reemplazadas por "pescaíto" de los bares de los puertos de la costa andaluza.

 

Jueves 15 de Junio a las 4 de mañana. Debía asumir mi guardia nocturna, después de dos días sin guardias por estar anclados en Horta recién a esta hora, pero estoy aquí desde las 3, por cuanto la excitación de estar otra vez en el mar no me dejaba dormir. Por supuesto que antes de ir a dormir a mi camarote contesté a los amigos de California cuando me preguntan: Please advise intentions, por los reportes de otros capitanes desde el Estrecho de mal tiempo allí, tanto por el lema de la nave E sempre avanti, como porque presumo que en tres días hasta llegar al Estrecho esas condiciones de Beaufort 7 habrán sido superadas, porque en primavera/verano las rachas prolongadas de tiempos tormentosos no son frecuentes.

No me desperté por las sacudidas de las olas como otras veces, porque el mar apacible se limitaba a ofrecer a la nave un cadencioso y arrullador movimiento, como una mamá que mece a un hijo en sus brazos. Fue solo mi natural ansiedad por conocer posición, rumbo,viento y oleaje al despertarme, especialmente cuando recuerdo, como podrá atestiguarlo Jauregui que en el viaje a Europa del 2000, quizá por alguna sacudida el autopilot salió de posición y enfiló 180 grados al revés, lo que nos hizo volver sobre nuestros pasos por 10 millas, cuando todos dormían, inclusive el que estaba de guardia.

 

Nuestra posición es Lat 38°21N, Long 26°39W. Viento 10 knots N, olas 3 pies por lo que se puede ver a la luz de la luna y nos quedan  1.013   millas hasta la entrada del Estrecho.

Mientras observo el radar, pues desde aquí  empieza el tráfico marítimo y hay dos barcos en la pantalla, debo mencionar algo acerca de mi talismán capturador de mujeres: mi negra camiseta con el rostro del Che que adquirí hace unos tres años en Cayo Coco. Como en la obra de Shakespeare "Sueños de una noche de verano", el encanto de enamorarse con la primera visión del despertar se produce aquí con el impacto de la imagen del Che sobre el fondo negro. Me impresionó a mí que la adquirí por eso, a pesar de su costo.No se trata de una camiseta barata de las de 3 por 5 dólares provenientes de la importación China que venden en New York, sino de un producto algo caro, creo que me costó unos 50 dolares en Cuba, que no sé si se ha hecho en la Isla pero han tenido el decoro de no ponerle la etiqueta made in Taiwan, China o donde sea.  No la había usado, no por razones ideológicas pues saben mis amigos que me encanta escandalizar a las señoras gordas y que no oculto mis simpatías por el peronismo de izquierda (léase Kircher, FREPASO o lo que fuera) sino por razones de edad y peso. No me parecía apropiado que la legendaria figura del Che luciera adecuada a un gordo de 130 kilos próximo a llegar a los 70 años. Sin embargo estaba profundamente equivocado. Ayer, al despedirme de Vera, su jefa en el negocio, una escuálida y arrugada portuguesa con gruesos lentes de carey me miró el pecho y me dijo: "Eu gostaba da camisa que vocé tinha ontem"  (debo mencionar aquí que no me la puedo poner todos los días pues el olor a chivo espantaría al propio Che) "Aquela do Che?" le pregunté, a lo que se sumó Vera con sus lindos ojos claro. "Eu tambén gosté de ela. Era bonita mesmo". Lo mismo había dicho el día anterior una gorda propietaria de una panadería de Horta, con sus ojos mesmerizados tras la penetrante mirada del Che. No se trataba solo de las jóvenes hippies y trashumantes Porque Guevara perdió la guerra revolucionaria pero ganó la no menos cruenta guerra de los mercados: Su imagen atormentada en las más populares de la T-shirts en el mundo. Por mi conocimiento de las artes de López Rega he tratado de indagar acerca de la naturaleza de sus propiedades mágicas.  La he examinado por adentro palmo a palmo por si encuentro entretejidas unas hebras de gualicho o algún vestigio de ruda macho, pero solo tiene una etiqueta azul que dice: Blue Caribe. Sin indicar dirección, ni país de origen. No sé quienes serán estos señores de Blue Caribe, pero los felicito por haber logrado un producto impactante, quizá no sólo a base de telas y tinturas y horas de costureras a destajo, sino también de algunos conjuros cuyo secreto no transmitirán a la competencia.

No sé si los productos mágicos se producen en serie o si aún hay en stock, pero le pedí a Nino que a la la vuelta a La Habana me encargue algunas docenas. Por lo que recuerdo entonces no había de todos los talles y mi tamaño EXTRALARGE  XX no estaba por lo que debía adquirir un simple EXTRALARGE, por lo que la imagen del Che aparece algo regordeta por la tensión de mi volumen sobre la tela, pero puedo asegurar que cumple sus cabalísticos efectos.

Por eso me pareció apropiado regalar a mis marineros cibernéticos, como recuerdo de haber acompañado

nuestro viaje desde tierra una de esas mágicas camisetas, haciendo bordar, luego de la leyenda Che Guevara, Hasta la Victoria Siempre, la palabra Marinabella. Hoy le escrito a Marlene a La Habana que indague si se siguen fabricando y que encargue de diversos talles. El único compromiso de mis marineros cibernéticos será usarla en ocasiones en que puedan exhibirla ante personal femenino para poder atestiguar sus mágicas propiedades. No tendrá este presente connotación política alguna y Abel podrá seguir luchando contra la corrupción, Chango nombrando y removiendo jueces, Alejandro frecuentando los círculos etílicos de los diplomáticos de carrera,  Héctor en sus arbitrajes internacionales, José Luis en sus Jornadas de Análisis y Estudio, Gustavo en las reuniones con capitalistas europeos, mi Subcapitán en la Comisión Federal de Impuestos, Octavio en sus sesiones de directorio e Ignacio en sus reuniones en Ambito Financiero, y así todos los demás. Algunos como el Tono incrementarán sus naturales atractivos pues recordamos su memorable encuentro con su vecina vedette en el ascensor. O la atracción de Jorge por una joven herrera sobre la que producirá un demoledor impacto emocional pese al voluminoso abdomen de su portador..  Pido a todos mis abonados a mi servicio de Bitácora a domicilio que me manden sus talles para saber la configuración del pedido, no sea que le toque un SMALL a Ignacio y un EXTRALARGE al Chango.

Acompaño copia de la mágica camiseta del Che a la que he agregado en letras Marinabella, esperando que el nombre   de nuestra nave no altere el sortilegio.

15 de junio al mediodía. Acabamos de tener un incidente con la Flota Norteamericana del Atlántico en la Lat 38°22, Long. 25°25. Veíamos por la pantalla del radar a 4 barcos que se estaban acercando a una velocidad de sólo 10 nudos, por lo que iban sólo un poco más rápido que nosotros. Según Néstor estos barcos tienen dos motores, uno para combate de 60.000 caballos y otro de navegación de sólo 6.000 HP que parece es el que están usando ahora. Hace unos momentos se acercó por nuestro estribor una fragata, la US 67 y su comandante dijo por la radio que pedían a todos los barcos que estaban en su posición -que describió- que se mantuvieran alejados 5 millas "from my vessels" Nos dijo que iban a realizar un "light firing exercise" y que por razones de seguridad prevenían a los barcos a alejarse. Nos mintieron además porque dijeron que tenían rumbo 75° cuando tienen el rumbo 93° pues van hacia Gibraltar. El único barco que se veía en el radar era Marinabella, por lo que la intimación, bajo la pantalla de velar por nuestra seguridad me pareció un acto de prepotencia pues estábamos en el mar libre y no tenían derecho para obligarnos a cambiar rumbo. Sin embargo, hice un pequeño giro de 30 grados hacia el Norte, por unos minutos y controlamos por el radar estar a 5 millas de la flota, pero luego se acercó otro barco del mismo grupo y los cuatro estaban extendidos en un radio de 15 millas por lo que debíamos alejarnos mucho si debíamos estar fuera de todos los barcos de la flota. Por lo demás, corrigieron el rumbo hacia el nuestro y era dificil estar a más de cinco millas. Por eso me comuniqué por radio con el US 67 yUS 58 y les dije "We have changed our course following your advice to allow you the safe use of your war toys, but we cannot go on this course, losing time and fuel, so we reassume from here our original course Queríamos significar que estando a distancia prudencial para no obstruir el uso de sus war toys (derrochando el dinero del pueblo americano, lo que pensé aunque no lo dije...) retomábamos nuestro rumbo, pues ya habíamos perdido dos horas por el desvío. Así lo hicimos y pero igual estamos ahora a 4 millas del navío más cercano. Creo que nos mintieron una vez más y que no van a hacer ningún ejercicio de tiro. Con la prepotencia de los matones de barrio no quieren que nadie se cruce en su camino. Néstor estaba indignado por la autoritaria actitud del comandante americano para imponernos un cambio de rumbo. Nino quería acercarse y tirarles por encima un disparo de nuestra pistola de señales, para que no nos molestaran más, pero no lo autoricé pues habría parecido un acto de hostilidad y Marinabella no saldría bien parada en un enfrentamiento con cuatro barcos de la Armada del Atlántico. Estuve a punto de trasmitirle al comandante de la flota imperialista, pues es el único calificativo para una actitud intimidatoria sin justificativos, las palabras del hijo del caballero andaluz, a quien era su contrincante en un duelo "Dice mi padre que se da por muerto y que se vaya Ud. a la puta que lo parió"

Estamos pues entre las tres fragatas y un portaviones y seguimos el misma o rumbo, a unas cuatro millas de los que realizarán los ejercicios. La flota norteamericana nos están escoltando en nuestro derrotero hacia Gibraltar. Los mensajes de los comandantes de las fragatas US 67 y US58 están grabadas en video, así como la respuesta del Capitán Plumita comunicando la vuelta al rumbo original. Sigo indignado pero es la hora del almuerzo, por lo que siguiendo el consejo de Papá : comé primero y después te enojás, nos preparamos para la hora del lunch.

Jueves 15 de Junio en mi guardia de las cuatro de la tarde. Recibí un breve mensaje de Ignacio respecto de mi camiseta talismán que decía: "El hábito no hace al monje?. El hábito hace al monje". Al principio no advertí la puntuación por el movimiento de la embarcación, y me pareció que había repetido dos veces la misma frase, pero luego reconocí el signo de interrogación primero y un  concluyente punto final, como cerrando el debate en la parte asertiva de la frase, por lo que incorporo a Ignacio al grupo de los creyentes y devotos. No preciso pedirle talla, pues será la mayor. El Chavo Gené ya reservó talla una LARGE.

Seguimos navegando con el sistema del Great Circle que nos lleva por una línea curva en la planimetría Mercator

pero que es más corta que la recta en las grandes distancias. Al llegar a Europa, dada la corta distancia entre puertos y la conveniencia de fijar con precisión la ubicación de fondeaderos cambiaré mi sistema de navegación para que siga la rhub line. Estamos ya a 900 millas náuticas de Gibraltar. Habiendo finalizado el debate filosófico sobre Dios, por la mayoría de Christian Scientists que parece haber entre mis navegantes de tierra (siguiendo la saga de Jorge Buero, nadie osó preguntar y entonces quien creó a Dios?) doy por cerrado el tema y abordo mis especulaciones cartográficas para la salida de Europa desde el Mar Rojo. Suelo planificar con tiempo mis viajes, tanto que muchas veces me ha pillado el bueno de Octavio cuando leía cartas náuticas y libros de navegación cuando se me requería un urgente estudio sobre los estatutos de una sociedad... Pero no es en vano porque eso elimina el 90% de potenciales problemas. El otro 10% se lo debemos a Neptuno.

A lo mejor el exceso de lecturas del tema ha secado mi cerebro como pasó con el Hidalgo de la Mancha tras sus lecturas de caballería, pero encuentro dificultades para hacer una salida eficaz del Mar Rojo con destino a Colombo. Acompaño un croquis de un mapa que plantea el problema, difícil de resolver y que ha puesto en serio Juan con su informe sobre la piratería en la isla de Socotra. En efecto, si no hubiera piratas el curso ideal sería pasar cerca de Socotra en un rumbo ESE para encontrar la corriente subequatorial que lleva a Sri Lanka, pues todas la demás corren y bien fuerte de Este a Oeste. Además de las corrientes los monsoon soplan durante casi todo el año fuertemente de Este a Oeste. La corriente de Somalía que se dirige al Sur por la costa de Africa es la más veloz del mundo. Llega a veces a 7 nudos, mucho más rápida que la Gulf Stream que alcanza como máximo 3 nudos y medio y que nos permitió acortar un día en el trayecto a Bermuda. Todos los navegantes dicen que hay piratas en Socotro y los libros más conocidos en la materia aconsejan  no acercarse a menos de treinta millas de las islas. Pienso aceptar ese consejo. Que se jodan otros...Pero hay también una página WEB que creo se llama Security in the Seas o algo así, que aconsejan también alejarse de las costas de Somalía pues hay allí piratas bereberes. De acercarse a la Península Arábiga, ni pensarlo pues están los fedallines de Al Kaeda y el único lugar seguro es Oman, pero si hacer acercarse a áreas más lejanas. Al principio había trazado un curso rodeando Socotro por el norte y bajar luego hacia la corriente subequatorial en rumbo ESE, pero es algo largo y hay que enfrentarse de frente con los monsoons. Recién leo un libro publicado por el Almirantazgo Británico donde aconseja a los grandes barcos seguir un rumbo más cerca de Somalía y virar desde unas 300 millas de alli buscando la corriente subequatorial. Seguiré sin duda el consejo de los sucesores de Nelson, con la única prevención de que está recomendado para los grandes barcos y no las pequeñas cáscaras de nuez como Marinabella. De todos modos lo que es indudable que no podemos acercarnos a Socotra, de donde viene quizás la expresión "qué socotroco"...

Como el príncipe y luego rey portugués, Enrique el Navegante que protegió el rumbo de los grandes navegantes lucitanos como Cabral, Diaz, Vasco da Gama, Magallanes y lo hizo con sus cartas -las más perfectas de Europa- compases, reglas y transportadores, sin dejar jamás Lisboa, invito a mis ilustres marineros de tierra que imaginen cual es mejor rumbo para evitar el socotroco.

Seguimos navegando a 9 nudos y remojando señuelos pues no hemos agarrado ni a un bagre.

16 de junio a las 4 de la mañana, Asumo mi guardia a las 4 de la mañana, hora de las Azores

Hemos sobrepasado ya hace unas horas la isla de San Miguel que es la más oriental del Archipiélago. Estamos a a  850 millas del Estrecho de Gibraltar, la puerta de acceso al Mediterráneo.

A esta altura de la navegación cuando hemos recorrido el 85% de nuestro curso Miami-La Habana-Miam-Bermuda-Azores-Gibraltar-Marbella, puedo hacer una evaluación de la tripulación.

Néstor se ha desempeñado con  la eficacia de siempre. También es de un noble carácter. Cuando  me "verdugueó" un poco excesivamente por haberme excedido en el avituallamiento del barco, se disculpó al día siguiente. Pocos hombres entienden que no hay acto más digno que saber pedir disculpas. Por supuesto yo no había tomado en cuenta sus palabras que atribuí a la la tensión resultante de la presión que yo le imponía para terminar de aprestar el barco a fin de poder llegar a Europa en la fecha prevista. Pero los hombres que revisan sus actitudes al término del día y sienten que ciertos actos turban su sueño, son de la mayor estatura en la especie humana. Aquellos que pueden hacer cierta las palabras del filósofo griego que dijo "Contrólate a tí mismo"

Otra actitud noble de Néstor fue habernos acompañado en este viaje, cumpliendo su compromiso moral con el Capitán Plumita a pesar de que los requerían "ya" desde China para supervisar la construcción de una nave y encarar la organización de una empresa naviera, con mucho mayores ingresos por supuesto. Pero lo que Néstor perdió en sus aljorcas en este memorables mes de junio de 2006 se sedimentó en nuestros corazones. "A tal señor, tal honor", como reza el tradicional dicho español. Porque este señor.con el profundo sentido de la palabra ocupa el sitio de honor en la breve pero intensa historia de Marinabella.

Con la generosidad de un maestro Néstor aprovechó esta etapa para transmitir todos sus conocimientos de los sistemas del barco a Nino, que los aceptó con la sabiduría que tiene quien conoce que sabe poco y que puede aprender mucho de un experto, de un  verdadero maestro. Esta interacción entre el alumno Nino y el maestro Néstor se desarrolló a la perfección, e inclusive el maestro estuvo abierto para aprender del alumno muchas trucos que las restricciones de abastecimiento en Cuba imponen y que han estimulado la iniciativa creadora de los técnicos cubanos.

Porque Nino reverencia una frase acertada de su prócer, José Martí, poeta y soldado, entusiasta defensor de la independencia de Cuba, que todos, castristas y gusanos, cubanos de Miami y cubanos de Cuba tienen como a su héroe máximo. Dijo Martí: "No existen cosas difíciles sino hombres incapaces" .

Pues sí, Nino está dispuesto siempre a emprender cualquier tarea que sea, sin tener miedo a los escollos que puedan presentarse. Cuando se trata de un equipo, lo mira detenidamente por fuera, luego por dentro y trata de identificar la falla. Parte de la base de que no hay reemplazos a bordo, que se encuentra como en La Habana en las peores condiciones del inicuo bloqueo y encara las reparaciones de emergencia posibles como en el caso de la heladera y del horno. Está siempre atento al ruido de los motores y los equipos en marcha para detectar en origen cualquier posible falla. Es la oreja de Néstor, a quien muchos años de estar en las salas de máquinas de los barcos con ensordecedor estrépito de motores y metales le han deteriorado profundamente la sensibilidad auditiva. El Capitán que no tiene un oído biónico al extremo que usa audífonos para ocasiones especiales se considera un superdotado receptor de sonidos al lado de Néstor. Al Capitán le resulta dificil alterar los decibeles de su voz cuando se dirije a Nino o a Néstor. A veces grita a Nino y habla calladamente a Néstor, por lo cual nadie entiende nada.

Al cabo de seis años de capitanear Marinabella, puedo afirmar que he logrado por fin un equipo excelente. Porque Marinabella no es un barco comercial sino que persigue la meta hedónica de la satisfacción de navegar en el mar, y luego incorpora a Marina y Svitlana por lo que es necesario armonizar todas las complejas particularidades de un grupo diferente donde hay que buscar entretenimiento a la niña, asegurar las condiciones de aseo que impone la subcapitana, satisfacer la crónica ansiedad del Capitán de llegar y partir pronto de cada puerto. Por otra parte el equipo humano no puede ser el de un megayate pues no tengo ni la disponibilidad de espacio ni de recursos para afrontarlo. El team de Marinabella solo puede ser de dos o de tres como máximo incluyendo al Capitán por lo que la responsabilidad in eligendo es fundamental. Por eso extrañaremos horrores cuando Néstor se aleje de Marinabella dentro de una semana. Lo despediremos con lágrimas en los ojos. Pero la responsabilidad principal de un Capitán es bregar por la seguridad y progreso profesional de sus hombres. O acaso no enseñaba nuestro querido General que la responsabilidad liminar del Conductor es bregar por la felicidad de su pueblo y la grandeza de la Nación?

Dos palabras finales sobre Nino. No es político sino un auténtico deportista que en el campo de la vela llevó los colores de Cuba a los torneos internacionales. Critica como el Capitán los excesos del abuso de autoridad de los burócratas de Cuba a 50 años de haberse ido extinguiendo de a poco el pathos revolucionario. No osaba usar la camiseta del Che (por lo menos hasta que al acompañar al Capitán reconocíó sus increíbles condiciones de atractivo femenino) sino una remera con la bandera de Cuba en su frente. Este ha sido el error garrafal de la política de aislamiento de Cuba de la elite gobernante de EEUU, cualesquiera sea su presidente formal. El pueblo Cubano es nacionalista y patriota como muy pocos y el bloqueo sólo ha exacerbado esos sentimientos. Y Nino, que como repito no tiene convicciones doctrinarias de ningún tipo, gritó espontáneamente cuando parecía que una fragata norteamericana se acercaba para obligarnos a cambiar el rumbo. Sigamos como vamos, los cubanos no le tenemos miedo al Imperio. Y no fue una bravuconada ni una consigna política sino la expresión de la rebelión de un pueblo dispuesto a defender a su patria.

Queda ahora la evaluación de la perfomance del Capitán.Otra vez la ha realizado él mismo exaltando hasta el paroxismo sus capacidades náuticas, pero más maduro dejará que la expresen libremente los tripulantes a quienes se invitará a hacerlo. No a Nino porque seguirá en el rol hasta agosto y no queremos que esa situación lo haga menos independientes, pero sí a Néstor, nuestro veterano Jefe de Máquinas, por quien tengo el mayor cariño y sabrá que sus quejas y críticas serán siempre bien recibidas como corresponde. No espero elogios, pues Néstor se ha desempeñado con decenas de capitanes y seguramente estaré muy por debajo de tan preclaros navegantes. Sólo espera los regaños finales que son parte de las enseñanzas de un viejo Maestro.

También debo señalar a mis abonados al servicio de Bitácora a domicilio de Marinabella que me he sentido muy acompañado por mis cybermarineros por sus mensajes de aliento, con su seguimiento en las cartas náuticas de nuestro derrotero, por la atención con que han seguido las crónicas de a bordo. Porque estas páginas estaban dirigidas sólo a unos pocos, solo a mis mejores y más dilectos amigos, Esta comunicación produjo una interacción que no se logra en un normal Libro de Bitacora. Un notable predecesor de las crónicas oceánicas como Pigafetta hubiera envidiado sin duda que los satélites hubieran permitido que llegara día día a sus lectores.

Por último mis queridos marineros de tierra, al llegar a Marbella terminará este Libro de Bitácora. No era mi propósito hacer un relato de turismo de los muchos que pueden encontrar en las ediciones de los jueves de los matutinos porteños. Ni siquiera un registro de playas y puertos de cabotaje, de las comidas de los restaurantes locales -que pueden registrar en cualquier guia Michelin,  o la descripción de las construcciones y monumentos de cada plaza que se aprecian mejor en fotografías o videos, Esta Bitácora pretendía relatar lo que no puede fotografiarse ni filmarse. La sensación de un capitán de ultramar en su contacto con el océano. Sus mudos diálogos con los vientos, los pensamientos que inspira la soledad o los amaneceres y atardeceres en el océano. La increíble sensación que se experimenta en este mundo superpoblado de estar completamente solo en el océano por días y días, por cientos y cientos de millas náuticas, con pantallas de radar negras y vacías que no registran navíos en 72 millas a la redonda, con el zumbido de un VHF que no proyecta ninguna voz humana. El milagro de estar solo, completamente solo en un mundo superpoblado de miles de millones de seres, lleno de conflictos, pobreza, ignorancia y miseria, con gobernantes ladrones y ladrones gobernantes, pleno de tensiones, peleas y tragedias, repleto hasta el hastío de  la exposición masiva de las figuritas de moda del jet set o del mundo del espectáculo, con falsas elites solo llenas de desprecio hacia los hombres sin experimentar el placer de la solidaridad ni el amor colectivo hacia sus conciudadanos, allí donde anida la verdadera miseria: la de la vanalidad y la superficialidad de una vida que pretende ser autosuficiente encerrándose entre muros de ladrillo.   Sin televisión ni radio cuya penetración no podemos controlar, pero con el milagro del correo electrónico que posibilita el contacto con los verdaderos amigos. A mi juicio ese era el sentido de mi Bitácora que debo cerrar al llegar al Mar, pues ésta era la Bitácora de los Océanos, no la Bitácora de los Mares.. Cierro los ojos y los contemplo formados desordenadamente en la cubierta del Marinabella a todos ustedes porque sentiré que habré llegado con todos a buen puerto. A muchos no los he alcanzado por cuanto no tenía sus casillas como a mi Liutenient of the Watch, Santiaguito Diaz Ortiz, o Panchi Garzón Funes, a Gabriel Binstein cuya casilla que me transmitió José Luis rechaza los mensajes o a muchos otros que se resisten a mantener casillas como Guillermo Ezcurra, pero los considero también parte de esta Armada Brancaleone que contemplo con la claridad de una imagen al cerrar mis ojos. Les pido a mis cybermarineros activos que les hagan llegar mis disculpas ante el obligado silencio a los omitidos por falta de información..  Pero esto no es el fin, ni tampoco el fin del principio como la célebre expresión de Churchill es simplemente el pricipio del fin de estos cuadernos a los que quedan pocas páginas para terminar: de llenar: el relato de las 700 millas que nos separan de Marbella, que conforme a los vaticinios de los modernos augures de California y de los comentarios de los capitanes que cruzan Gibraltar serán días relativamente apacibles sin que pueda describir las sensaciones de estar otra vez más en el ojo de una tormenta. Hasta mañana, mis amigos.

16 de Junio. Parece que en las jornadas de navegación no se puede anticipar llegadas. Néstor siempre me dice lo mismo y cometí la torpeza de dar por descontado mi ingreso al estrecho de Gibraltar. Me estaba comiendo ell pollo antes de matarlo...Las condiciones del tiempo eran normales con lkos promedios de vientos de 12-15 nudos habituales, swells de 2 metros y olas de cuatro pies. Nada que afecte a Marinabella. Pero tuvimos un percance inesperado en la bomba hidráulica que alimenta los estabilizadores, los bow thrusters y el malacate del ancla. Un tapón que había en la caja de la bomba hidráulica se aflojó y se cayó, empezando a perder líquido hidráulico, haciendo sonar fuertemente las alarmas. Apagamos el motor por no conocer la naturaleza de la avería.  Nino y Néstor bajaron a la sala de máquinas para tratar de encontrar el tapón que había saltado. Entre el piso empapado en aceite y los movimientos ocasionados por los swells con el motor parado era difícil buscar la pieza  y averiguar de que se trataba y vieron que salía líquido hidráulico de donde había un tapón. Al no verlo con seis pares de ojos inquisidores y bien abiertos, supusimos que había caído por la sentina. Néstor buscó un imán que siempre tiene a mano pues hemos rescatado de la sentina toda suerte de herramientas: pinzas, destornilladores y hasta un formón .y logró pescar el tapón en el fondo de la  sentina. Me hacía acordar a un juego que tenía de niño cuando se ponían pececillos de cartón con un ganchito de metal en la boca, encerrados entre cuatro paneles de cartón y había que pescarlos con una caña que tenía un imán en la punta del hilo. En un viaje en tren a Jujuy me pasé jugando todo el trayecto a lo creía de grande un juego tonto, sin pensar que su perfeccionamiento me habría brindado mejor experiencia para la pesca de sentina.  En realidad ansiábamos en pescar el Big Fish, pero la pesca de un tapón a ciegas en un recinto lleno de aceite y agua sucia no fue menos memorable. Se colocó el tapón en su lugar, se llenó de nuevo de aceite hidráulico el tanque, pero probablemente se haya dañado el manchón de adentro de la caja al funcionar en vacío por lo que la bomba no funciona. La avería no afectó el sistema de navegación del barco, pero como es bastante inconfortable la marcha sin estabilizadores cuando hay swells que golpean los costados, cambiamos de rumbo para dirigirnos a Cádiz (como la vez anterior, recordás Guillermo) donde tendremos más facilidades para reparar rápidamente la bomba. Estoy llamando a Madrid para hablar con el representante de Caterpillar para que tengan disponibles manchón y engranajes de la caja para enviar a Cádiz. Como las condiciones de navegación están muy movidas suspendimos asaditos y comidas calientrs para evitar que la oscilación produzca la caída de ollas con el riesgo de quemaduras-

Informé de la avería a nuestros metereólogos y capitanes de California que siguen nuestro viaje comunicando el cambio de rumbo a Cadiz y las molestias que nos ocasionaban los swells y tuvimos la siguiente respuesta:

TO:MASTER/MV MARINA BELLA
FM: AWT, 16 JUN, 06 1654

BRAVE CAPTAIN,

TKS YR MSG - CHANGE COURSE, HEADING TO CADIZ, TO REPAIR
PUMP. SWELLS PRODUCE SOME UNCONFORTABLE SIDE MOVEMENTS -
ALL VERY WELL NOTED.

ROUTE RECOMMENDATION, AS CONDITIONS AND SAFE NAVIGATION
PERMIT, ACKNOWLEDGE YOUR INTENDED DIRECT ROUTE TO CADIZ.

COMMENTS: SWELL CONDITIONS SHOULD BE MODERATING IN THE NEXT
12-24 HOURS TO MORE 1-2M NW-LIES. SWELLS SHOULD PERSIST AT
THIS SAME INTENSITY TO ARRIVAL. PLEASE ADVISE US IF SWELLS
CONTINUE TO PRODUCE UNCONFORTABLE SIDE MOVEMENTS
.

Es decir que nuestros magníficos auxiliares no sólo toman nota de nuestro percance y nos auguran mejor tiempo sino que nos dicen en el texto subrayado (el subrayado es mío) que les avisemos si los swells continúan produciendo inconfortables movimientos de costado. Pareciera que tuvieran  el poder de controlar con una perilla el movimiento de las aguas y la fuerza de los vientos. O que nos dicen, No problem, nosotros nos ocuparemos. Después de la polémica sobre la existencia de Dios ante la observación de la fuerza inagotable del Océano no hay dudas que Dios está en todas partes pero que tiene su residencia principal en una pequeña ciudad de California.

17 de junio. A las cuatro de la mañana asumo mi guardia. Los swells se han moderado. El barco está ahora más equilibrado sin los grandes sacudones de ayer. Hemos abandonado tras unas horas de mucho movimiento nuestra condición cuadrúpeda. Durante estas horas hemos alterado el conocido enigma de Esopo sobre el animal de 4, 2 y 3 patas. Hay una cuarta etapa que suele ser transitoria por que sólo ocurre cuando el hombre enfrenta tempestades en que tiene que volver a su condición inicial de animal de cuatro patas.

Todavía es de noche. Amanece recién a las 5.14 AM. Estamos en la posición de Lat 37°57N, Long 18°02W a 560 millas náuticas del Puerto de Cádiz, a donde llegaremos -espero pues ya no aseguro nada- a la noche del lunes 19 de junio. Allí nos dedicaremos a reparar la bomba hidráulica y comer pescaditos and that's all folks porque el tiempo destruyó la casa de nuestro primer Presidente Bernardino Rivadavia donde el gobierno financiaba un museo, lo que no está mal porque por lo menos los contribuyentes se ahorran el mantenimiento de un museo que recuerde a un intrigante mulato.

 Hace frío. Nuestro tripulante tropical acaba de dejarme su guardia lleno de escalofríos  y  se ha cubierto de mantas hasta la cabeza, para proteger sus horas de sueño.  Pobre Nino, ayer ayudó a pescar el tapón, pero antes de que ocurriera el percance de la bomba le jugamos una linda broma respecto de sus habilidades como guía de pesca. Mientras estaba piloteando yo recogí una de las cañas que desde hace semana se limitaban a bañar señuelos y cambié el señuelo por uno de mis pesados zapatos.Al corto tiempo de caer al mar, el propio peso de mi poco aerodinámico zapato número 45, empezó a jalar de la línea produciendo el Trrrr. característo de la chicharra cuando un pez muerde el anzuelo. Cuando -siempre atento a escuchar a la esperada chicharra- al sentir el ruido gritó: "Pez, bajen la máquina" y corrió a la popa para tomar la caña y empezar su lucha contra el pez. No fue una lucha como la de "El viejo y el mar" que en homenaje a Hemingway denomina a uno de los hoteles de la Marina de La Habana, pero no fue menos divertida. Yo lo hice aguardar un poco mientras buscaba la filmadora para que el Big Fish pasara a la posteridad, mientras le preguntaba que era: "Un dolphin, no muy grande, de unas 7 libras" y empezó a girar la manivela del reel hasta comprobar al acercar al pez que no era su soñado Big Fish, sino sólo un Big Shoe. La risa duró hasta que nuestras caras asumieron una mueca de preocupación por el sonido del escape de líquido hidráulico.

Pero el tiempo está más calmo desde que nos quejamos al Señor del Bon Voyage (así se llama nuestra compañía de asesoramiento en rutas largas, que recomendamos a nuestros amigos navegantes) Nuestro Señor del Bon Voyage se compadeció de nuestra nave y haciendo lugar a nuestro requerimiento hizo girar unas perillas desde su gran computadora, bajando el swells de dos metros a un moderado metro de altura. Aseguró como han visto ustedes al leer el reporte de California que mantendría esta moderada excitación de sus fuerzas oceánicas por dos días para permitirnos llegar menos agotado a puerto. Gracias Señor del Bon Boyage! Esto nos permitirá restablecer nuestra habitual ración de comida que consiste en grandes cantidades de lo que venga.

Reportaré nuevas novedades a mis abonados al servicio de Bitácora a domicilio durante mi guardia de las cuatro de la tarde. Todo está en calma, el músculo duerme, la ambición descansa.....

17 de junio a las 10.00AM. Capitán Plumita, Viejo Bucanero o Capitán Licurgo como José Luis ha agregado a mis múltiples apodos informa sobre una compleja situación pidiendo consejo a mus cybermarineros.

Como saben, he incorporado unas cordiales palabras de salutación a mi Jefe de Máquinas, Néstor Nielsen, pero una duda me carcome.

Para ello debo comenzar con un chiste, pues guarda relación con el tema.

Fritz tiene dudas de que Frida lo engaña con su amigo Curt y llama a Franz, su amigo y detective para que le siga la pista a Frida, pues tiene una terrible duda sobre ella. Franz, detallista como todo alemán le envía un informe con fotos a Fritz, que al propio tiempo le va explicando personalmente donde dice:

6.00PM me contituí en la casa de Frida, ocupo posición atrás de un árbol.

6.15PM Se acerca Curt, llama a la puerta.Le abre Frida. Acompaño foto.

6,30PM Se sienta Curt en su sofa. Se acerca Frida con dos whiskies. Ambos beben y ríen. Acompaño 3 fotos sacadas con teleobjetivos.

6.40PM Frida enciende la música y ambos bailan apretados. Van tres fotos.

7.00PM Ambos salen de la sala y como no tengo perspectiva de este lugar, voy por la parte de atrás e ingreso por la puerta de la cocina.Están aquí los vasos vacíos. Acompaño fotos. Veo en este instante que Frida lleva a Curt a su domitorio.

8.00PM Me saco los zapatos y me desplazo sigilosamente. Miro por el ojo de la cerradura y veo a Frida desnuda. Sólo una perspectiva de los barrotes de la cama hacia donde se dirigen. Fin del informe.

En ese momento Fritz increpa a Franz. "Y que más y que más". "Nada -dice Franz- la limitada perspectiva del ojo de la cerradura no pegmitía llegar al lecho". Contesta entonces Frits, "Ay, Franz, simprge la duda, la terrigble duda"

Pues bien, amigos, la terrigble duda de Fritz me ocurre ahora a mí sobre el origen del aflojamiento del tapón de la bomba. Hace un rato me dice Nestor que tiene buenos recuerdos de Cádiz y que tenía allí una novia que le gustaría visitar, aunque debe ser ya sexagenaria. Desde entones no he podido conciliar el sueño. Las arrugas de la procupación surcan mi semblante. Y si el aflojamiento del tapón hubiera sido un acto de sabotaje de Nestor para reunirse con su novia?. Como dice Jorge tuvo la grandeza de postergar cuantiosos ingresos para acompañarme en el viaje, pero si me hubiera vendido por el "Scent of a woman" No por  treinta monedas de plata sino por el perfume de una mujer? Combato esos pensamientos diciéndome que no.Que si no, no hubiera arriesgado su físico en las superficies resbaladizas de la sala de máquinas para pescar la pieza en la sentina. Pero mi diablillo me sopla la otra oreja diciéndome, "no olvides que el pelo de una c. tira más que una yunta de bueyes.."

Me carcome entonces la duda, la terrigble duda de Fritz. He suspendido la calificación de Néstor hasta oir a mis amigos. Y me aprestaré a vigilar la máquina al pasar por las Baleares, pues me dijo Nino que tenía un amigo allí. No será una amiga?. Sembrado de dudas, de terrigbles dudas temo quedar a merced de los irreprimibles deseos de mi tripulación. Pido asistencia a mis marineros de tierra para proceder con justicia y sabiduría en la emergencia. Pues si no, no merezco ser conocido como Capitán Licurgo.

He recibido el primer consejo, que creo aplicaré por la ilustre personalidad de su autor. Existía también la posibilidad de descubrir la verdad de los hechos pasando al acusado por abajo del barco, por la quilla entre babor y estribor, como es la vieja tradición marina, hasta que confesara. Pero el Capitán Plumita, ardoroso defensor de los derechos humanos, desecha esas bárbaro tratamiento y prefiere condenarlo sin juicio y ejecutar la sentencia sin otras pamplinas, como aconseja el Chango a quien hemos designado Liutenient of the Law de Marinabella.por su experiencia en una rama del derecho penal marítimo en la subrama de Felonías a Bordo.

"Tiralo por la borda, sin perder el tiempo en forma de juicio (al fin y al cabo , tampoco lo hicieron en 1956) ,en cualquier caso alega traición, motín o caspa y seguí tu rumbo". Chango, el justiciero.

La ejecución de la sentencia ha sido diferida por la última voluntad del acusado de felonía en Alta Mar de ser arrojado por la borda cerca de Cadiz para poder llegar a nado al encuentro de su veterana novia

18 de junio. A las 4 de la mañana hora de Portugal,  5.00AM hora del Sr. Greenwich, que siempre tiene su reloj más atrasado o adelantado que el resto del mundo.Hoy es Domingo. Se casa Piringo. Felicitaciones Piringo! Muchos anuncian tu casamiento pero pocos te saludan...Yo lo hago, que seas muy feliz, Piringo.

También es el Día del Padre en Argentina por lo menos. Felicitaciones a todos mis abonados al servicio de Bitácora a domicilio- Felicitaciones tardías a Tommy, pues ayer fue su cumpleaños. Gracias María por hacérmelo saber. Un beso para Morita también.

Asumo mi guardia nocturna mirando primero la pantalla del radar que está negra como siempre, no hay un objeto flotante en un círculo de 144 millas de diámetro. Eso me permite ir a la computadora mientras mantengo tensos los músculos de piernas y abdomen para frenar cada 10 segundos el impacto de las sacudidas del barco. Pues aunque los swells se mantienen en el anunciado y moderado nivel de1,50 metros con ondas cada 11 segundos, a razón de seis por minuto, ha aumentado bastante el viento del Norte que llega a 20 nudos, lo que provoca olas cortas que hacen imposible que el barco, privado de sus alas submarinas pueda mantener una razonable línea horizontal. Como carece de vela, que lo inclinaría para un solo lado y  no operan sus estabilizadores, el barco va para adelante.pero con inevitables y molestos bamboleos. E Sempre avanti. Pero lo hace como puede su noble Caterpillar pues es juguete de la voluntad de las olas cortas que provocan los vientos. Nada grave que ponga en peligro la seguridad de la nave, pero extremadamente inconfortable para la golpeada tripulación. Pero Marinabella avanza lentamente contra viento y marea. y deja millas y millas, días y días en su camino. Parece que quiere cumplir con su deber de cortar las aguas pese a los malestares de sus marineros. Y con cada bamboleo nos dice, "Aguanten tripulantes que ya llegamos!". Estamos así ahora, no disfrutando del crucero sino aguantando hora tras hora, milla tras milla. Nos faltan 380 millas para llegar a Europa, para pisar suelo europeo luego de 400 millas del desvio a Cuba, 1200 millas a Bermuda, 1850 millas a las Azores, 1200 millas a Cadiz. Un total de 8575 kilómetros terrestres. 26 días en el barco, 22 días de navegación desde que partimos de Miami.Pero como decían Martí, como me recuerda Nino en cada momento, "no hay cometidos difíciles sino hombres incapaces" y esta modesta tripulación de tres, cuando las compañías de seguros no cubren los riesgos cuando hay menos de cuatro tripulantes en el cruce del Atlántico, conociendo sin duda la necesidad de asegurar el sueño y preveer emergencias se ha desempeñado con eficacia para superar tormentas y contingencias. Estoy orgulloso de este pequeño team.

Por suerte en 200 millas más estaremos guarecidos de los vientos del Norte al ubicarnos al sur de la costa portuguesa, lo que hará que las finales 180 millas náuticas sean más apacibles. Mientras tanto avanzamos, avanzamos, lenta pero constantemente. Nos queda solo un dia y medio para amarrar la nave en el Puerto de Cadiz.

19 de junio. El océano se cobró su primera víctima. Nuestro dinghy. Las olas de anoche, contra todas las predicciones meteorológicas fueron las más bravas desde que partimos. La carencia de estabilizadoreas abravaba la situación pues dejaba al barco inerme contra las olas de costado. En algunos momentos el barco se inclinaba 45° hacia una de las bandas cuando caía en la hondonada de un swell y luego, por su bajo centro de gravedad, reaccionaba violetamente con una caida igual hacia la otra banda. Con esos movimientos amenazadoramente acompasados, vaivén tras vaivén, se fueron desgastando los cables de acero de varias hebras que sujetaban a nuestro tender de las espaldas de su madre. Por los restos de las cabriadas de amarre que observamos, primero cayó una hebra, luego la otra hasta que en uno de los descensos a babor, el dinghy se deslizó como por un tobogán hacia el mar. Pienso que el dinghy se sentía encadenado, inmóvil mientras su madre luchaba con las olas y quizo emularla. Como un pequeño león enjaulado, apenas vió un atisbo de libertad se lanzó al mal, para probar que también él, el más pequeño, era capaz de enfrentar a las olas. Solo sentimos un fuerte ruido pero pensamos que había sido una puerta. Por otra parte, aún cuando lo hubieramos visto era imposible que salieramos en su busca por la estatura de las olas y la negrura de la noche. Sólo espero que el dinghy esa recobrado por un humilde pescador y no por un transporte comercial, un crucero de lujo o un acorazado, pues estaba íntegro, con su funda recién nueva y su motor listo para ser arrancado.

Pero cuando el océano se cobró su víctima, con la misma rapidez con que se había encrespado, se calmó sorpresivamente, tanto es así que al mediodía pudimos prender la parrilla y hacer un asado, cuando la noche anterior, las cosas se caían sobre nuestras cadezas y había que andar en cuatro patas. Ahora comprendo la sapiencia  de los viejos hechiceros cuando echaban doncellas al cráter de los volcanes o los precipicios donde a su fondo el mar estallaba en nubes de espuma por el choque contra las piedras. Lamento por el dinghy pues le tenía cariño, pues fué durante seis años un fiel ayudante de desembarco, pero ya me contacté con mi compañía aseguradora para hacer las gestiones para activar el claim, pues estab cubierto por un seguro adicional. Pero siempre extrañaré al viejo dinghy que se arrojó al mar para pagar el tributo a Neptuno, y lograr que el dios del mar facilitara el curso de su madre...

Nuestro metereólogos y asistentes del viaje de California nos han conseguido un técnico español para que en el Puerto de Cadiz nos repare la bomba hidráulica. Hoy a medianoche, dentro de ocho horas pisamos suelo europeo.

20 de junio. Dia de la Bandera Ha terminado la navegación transoceánica.Esta noche a las 2.00 AM llegamos a Puerto Sherry, una marina en la Bahía de Cádiz. Yo había llamado previamente a Tráfico Cadiz por la radio, haciéndoles saber que estábamos sin bow trhuster y que necesitábamos un lugar de fácil acceso hasta que reparáramos la bomba hidráulica. Nos indicaron que fuéramos a la marina de Puerto Sherry donde nos esperarían para ayudarnos a amarrar. Pero en todo viaje siempre hay nuevas alternativas. Yo había colocado el acceso a la Bahia de Cadiz y Puerto Sherry en el GPS y me había ido a dormir dos horas para llegar descansado a Puerto Sherry. Mientras dormía, Nino y Néstor creyeron conveniente acercar el way point sobre la base de una carta de recalada, pero erraron en la carta elegida. Antes de llegar me despierta Néstor y tomo a mi cargo la maniobra. Me dice Nino que les habían dicho por la radio que pasaran algo lejos del faro pues se habían formado allí banco de arena. Cuando me acerco al puerto no veo claro el acceso y dejo el timón a Nino y voy a la proa. Se veían barcos de gran tamaño, pero no veleros ni pequeños yates. Nino se acercó, pero yo divisé en la oscuridad de la noche que el puerto estaba cerrado con una larga cadena de enormes flotantes negros de goma y que el barco estaba a menos de 20 metros de esas boyas flotantes. Nos íbamos contra las boyas! Grité a Nino que detuviera la máquina y ya a diez metros advertimos que habían cerrado el puerto. Lo que ocurre es que Nino y Nestor por inadvertencia habia puesto el waypoint en otro puerto, un puerto militar. Nos iluminaron con faros, por temor a que fuéramos saboteadores y una comunicación con Marina Sherry nos hijo saber que habíamos entrado en el puerto equivocado. Salimos marcha atrás de la rade de ese puerto y cambiamos el rumbo a mi waypoint original. Desde allí estábamos a 15 minutos de Puerto Sherry donde nos estaban esperando dos marineros en un muelle flotante de fácil acceso, como habíamos pedido hasta la mañana en que pudiéramos dirigirnos al taller para encarar la reparación de la bomba y el reemplazo del tender. Nos vamos a dormir, agotados por la jurnada, para despertarnos temprano pues a la 8.00AM deberemos proceder al ingreso formal en Europa continental y al 8.30 AM ir al taller para concretar la venida del técnico.

No aburriremos a nuestros abonados con las crónicas de tierra y solo retomaremos la Bitácora, esta vez sí en su fase final: el cruce del Estrecho de Gibraltar y el ingreso a Marbella. Toda navegación costera ahora, pues iremos bordeando la costa española.